Nota de la autora: El siguiente poema está inspirado en la melodía The Imitator, de Brock Hewitt. Dicha melodía la puedes escuchar aquí.
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Cuando te veo, no digo nada;
solo te miro a la distancia,
sabiendo que tú y yo
no somos el uno para el otro.
Eres ese amor que,
desde el fondo del alma,
anhelo abrazar y tener
en mi vida a pesar de todo.
Pero yo sé, yo sé...
Yo sé que nunca me verás
de la misma forma que yo;
sé que jamás me amarás
con la misma intensidad que yo.
¿Por qué obligarte a amarme?,
¿por qué imponerte mi presencia
cuando sé que eso podría traer
dolor y desamor?
Mejor verte de lejos,
verte feliz y en plenitud,
mientras mi corazón sana
y te deja ir, como debe ser.
Mejor mirarte desde la distancia...
Mejor dejarte ir...
Dejarte ir y recordarte
francamente en mi mente
como uno de los amores
no dichos.
Quizás porque presiento
que no entenderías
lo que es amar desde el alma,
quizás porque no estamos destinados.
O simplemente porque sé
que contigo no sería feliz
ni tú serías feliz conmigo
en esta vida incierta.
Nunca lo sabremos.