El milagro del niño y el perro
Érase una vez un niño de 10 años llamado Tom que vivía en las montañas de los Andes, los padres de Tom todos los domingos lo llevaba de paseo a la plaza del pueblo, en una de esas visitas a la plaza Tom se encontró un perro de la calle y se encariño con el perro que cada vez que visitaba la plaza jugaba con él, Tom se sentía que era el niño más feliz y privilegiado de haber encontrado una mascota, la consideraba su único amigo verdadero, él cual llamó Tim. Los padres de Tom al ver el perro sucio y de la calle le reprendían por jugar con él, lo veían de forma despreciativa y despectiva. Cada vez que regresaban a casa todos los domingos después de estar en la plaza, Tom era castigado por no hacer caso, su papá le decía:
-no debes reunirte con ese perro mugriento de la calle.
Uno de esos tantos domingos el niño al llegar a la plaza no fue donde se la pasaba su amigo Tim, el perro al notar que el niño jugaba en otro espacio, lo que hacía era observarlo, de pronto Tim emprendió una carrera de forma veloz para defender a Tom ya que lo acechaba un peligro inminente, el perro llego enfrentándose a una gran culebra, ladrándole y peleando con ella, entre gritos y algarabía de las personas que visitan la plaza, por los ladridos del perro que creyeron que el perro atacaba al niño, se acercaron viendo a el valiente perro peleando con una culebra, una pitón de las más grandes, las personas con piedras y palos ayudaron al perro valiente que se enfrentaba con tan gran monstro, hasta que hicieron huir a la culebra, la cual agarro el monte y se fue asustada.
Los guardias de la plaza avisaron a los padres de Tom que unas horas más tarde fue encontrada la culebra por los bomberos, la cual fue custodiada y resguardada para que no hiciera daño ni le hicieran daño, los padres del niño en vista de la situación del evento sucedido con el perro tomaron la decisión de no ir más a la plaza, temían que el perro mordiera al niño y enfermara. Cierto tiempo después el niño enfermó, los padres llevaron al niño a los médicos del pueblo, como no mejoraba, llamaron los mejores especialista y no lograban dar con la enfermedad de Tom, el médico sugirió que el niño, tendría que ser hospitalizado para hacerle otros estudios, los padres salieron del hospital muy triste por lo que le acontecía a su hijo y sin esperanzas de ser sanado, decidieron caminar para despejar un poco la mente , vía a su casa hicieron una parada en la plaza donde iban todos los domingos con su hijo, divisaron al perro y comentaron entre ellos, sobre el día en que el perro había defendido al niño,
-tan valiente el perro, decía la madre del niño,
y el padre dijo: - lástima que sea un perro de la calle sucio y mal oliente, debieran de recogerlo la perrera y continuaron su camino hacia su casa.
Al siguiente día los médicos decidieron dar al niño de alta ya que no podían hacer más nada por Tom, los padres muy tristes se los llevaron a su casa, viendo que no podían hacer más nada por su hijo, el padre le pregunto al niño:
-en que podía complacerlo, que le pidiera lo que él quisiera, el niño Tom, entre sollozos y tristeza,
le dijo: -papa lo único que quiero es ver a mi amigo Tim,
- pero hijo quien es Tim? -¿ donde lo ubico?,
el niño Tom le respondió: - Tim es el perro de la plaza, nada me haría más feliz que ver a mi amigo Tim, el padre mirando a su esposa salió corriendo a la plaza a buscar a Tim, su mayor sorpresa fue no poder encontrar al perro busco en toda la plaza y sus alrededores, sin lograr encontrarlo, hasta que pregunto a unos de los cuidadores de la plaza, - que si había visto un perro que siempre estaba en la plaza? el cuidador le dijo: -que lo habían llevado a la perrera municipal, se fue de inmediato a la perrera municipal, al llegar le dijeron que los perros que habían sido recogido eran trasladado al sitio del crematorio ahí eran sacrificados y luego los cremaban, el crematorio estaba a dos días de camino, el transporte le llevaba 6 horas de ventaja, pensando que le había dicho a su hijo que le pidiera lo que fuera, no podía decepcionarlo y emprendió el camino hacia el crematorio de perro, al llegar estaba cerrado, le toco esperar que abrieran, cuando vio la cantidad de perros que iban a ser sacrificados quedo perplejo y hablo con el encargado y le pregunto: - que si podía parar los sacrificios y la cremación que regresaría en tres o cuatro días para llevarse todos los perros, le conto que su hijo estaba muriendo que ningún médico había dado con su enfermedad, el encargado entendió su petición y la razón por la cual ese hombre estaba ahí y accedió, y necesitaba ver el perro de la plaza.
Por fin consiguió al perro le dieron un buen baño y le compro collar, y emprendió su regreso a su casa donde su hijo lo esperaba para poder ver a su amigo Tim, cuando llego a casa, el rostro de su hijo cambio por completo al ver a su amigo, logrando por fin poner una expresión en su rostro de alegría y felicidad, los padres de Tom al ver como mejoró de inmediato, entendieron el mensaje que no se debe despreciar los perros de la calle y ningún otro perro, invitaron a su hijo Tom y regresaron con un camión a buscar a los perro del crematorio, les toco pagar un gruesa suma de dinero, y así crearon un albergue de perros de la calle llamado FUNDACIÓN EL MILAGRO DE MI HIJO TOM Y SU MASCOTA TIM UN ALBERGUE PARA PERROS DE LA CALLE Y DESAMPARADOS, Cumpliendo con La normativa de la ley fueron felices sin menospreciar a los perros de la calle que lograron hacer el milagro al niño y sus padres.