Aunque muchas personas ya realizan trabajos en línea, la verdad es que las empresas que han adoptado la modalidad de home office no son tantas como creemos, además que este sistema tampoco está adaptado a todas las profesiones, por lo que al momento de querer dar ese salto, muchos optan por el sistema tradicional al ver tantas trabas.
Sin embargo, como el que persevera es quien vence, es importante empaparse muy bien sobre cuáles son las carreras u oficios que son altamente demandados en este sistema, y si es necesario aprender alguna aptitud nueva para lograr un puesto en línea, a pesar de que muchas promociones de quienes dicen ayudarte a ingresar, afirman que no siempre es necesaria la experiencia previa.
Actualmente, estoy en ese proceso de buscar, investigar y amoldar mi hoja de vida a las condiciones que piden, que en mi caso implica en cierto modo suprimir cualidades para encajar en lo que se pide de manera genérica, pero más allá de todo eso, quiero hacer énfasis en las modificaciones de los curriculum vitae, pues el modelo conocido en el que se volcaba toda la información de nuestras capacidades ha muerto, y nadie nos avisó.
Las hojas de vida actuales resultan más atractivas si se coloca puntualmente lo que sabemos hacer, más que lo que llegamos a estudiar y los miles de cursos que quizás hayamos realizado. En mi caso, me ha generado un gran dolor de cabeza, ya que con tanta experiencia, concretar en una página todo eso me hace sentir que dejo de lado muchas cosas, además de la gran incertidumbre que implica pensar que estoy desestimando cualidades importantes, solo por seguir con el formato.
Pero no puedo decir que es del todo malo, pues es sacarme de mi zona de confort y ponerme a pensar en todo lo que sé, aunque tenga mucho tiempo sin ponerlo en práctica. Más aún, está el peso de mi edad, que representa para muchas empresas, un punto en contra, aunque últimamente estoy viendo por LinkedIn una pseudo campaña para evitar el "edadismo" en los puestos laborales, cosa que me parece genial, pues la edad es solo un número y las capacidades siempre aumentan con el paso del tiempo.
He tenido algunas experiencias previas con el home office, pero siempre han sido a través de amigos que contratan mis servicios por un tiempo determinado, nunca con una empresa y por períodos indefinidos. Sin embargo, reconozco que han resultado bastante satisfactorias, aunque el trabajar en casa implica retos adicionales que no se viven cuando debes ir a una oficina.
Por lo pronto, sigo aprendiendo sobre cómo lograr un puesto laboral en esta modalidad dentro de una empresa, aunque también ensayo el otro lado de la moneda, que es hacerlo de manera independiente, lo cual es un riesgo, pero que no está de más, transitarlo, más que nada porque así tienes el control total de las acciones, libertad creativa, y el gran reto de empezar algo desde cero, como muchos predecesores que han tenido con el tiempo una historia de éxito.
El home office o trabajo en línea es, además, una manera para muchas personas mayores, de seguir sintiéndose útiles a nivel profesional, además de brindarles una terapia mental que los mantenga activos en todo sentido, eso resulta mucho mejor que visitas a terapeutas o tratamientos para la depresión, brindando además todo su conocimiento y experiencia a la empresa que lo contrate, es en pocas líneas, una relación ganar-ganar desde todo punto de vista.
Irse por lo conocido será siempre la opción favorita, además de ser para la cual nos han preparado desde pequeños, pero para quienes deciden dar el salto al trabajo en línea, implicará mantener una actitud de descubrimiento constante, preparación diaria y lograr esa libertad de administrar su tiempo, lo cual será una ganancia mucho mayor a la del sueldo devengado.
Although many people already work online, the truth is that not as many companies have adopted remote work as we might think. Furthermore, this system isn’t suitable for every profession, so when it comes time to make the switch, many opt for the traditional approach after encountering so many obstacles.
However, since persistence pays off, it’s important to thoroughly research which careers or trades are in high demand in this system, and whether you need to learn any new skills to land an online position—even though many promotions from those claiming to help you get started claim that prior experience isn’t always necessary.
Currently, I’m in the process of searching, researching, and tailoring my resume to the requirements they ask for, which in my case involves, to some extent, downplaying certain qualities to fit what’s generically requested. But beyond all that, I want to emphasize the changes needed in resumes, because the old model where we dumped all the information about our skills is dead, and nobody told us.
Today’s resumes are more compelling when they clearly highlight what we can do, rather than what we studied or the countless courses we may have taken. In my case, this has been a real headache, because with so much experience, condensing all of that into a single page makes me feel like I’m leaving out a lot of things—not to mention the anxiety that comes from worrying I’m overlooking important qualities just to stick to the format.
But I can’t say it’s all bad, since it forces me out of my comfort zone and makes me think about everything I know, even if it’s been a long time since I’ve put it into practice. On top of that, there’s the weight of my age, which many companies see as a negative factor, although lately I’ve been seeing a pseudo-campaign on LinkedIn to combat “ageism” in the workplace—which I think is great, since age is just a number and skills always improve over time.
I’ve had some previous experience with remote work, but it’s always been through friends who hire my services for a set period of time—never with a company for indefinite periods. However, I admit that these experiences have been quite satisfying, even though working from home involves additional challenges that you don’t face when you have to go to an office.
For now, I’m still learning how to land a job in this field within a company, though I’m also exploring the other side of the coin: working independently. It’s a risk, but it’s worth taking—mainly because it gives you total control over your work, creative freedom, and the great challenge of starting something from scratch, just like many predecessors who have gone on to achieve success over time.
Working from home or online is also a way for many older adults to continue feeling useful professionally, while providing them with a form of mental therapy that keeps them active in every sense—which is far better than visits to therapists or treatments for depression. They also bring all their knowledge and experience to the company that hires them; in short, it’s a win-win relationship from every perspective.
Sticking with the familiar will always be the preferred option—and the one we’ve been conditioned to choose since childhood—but for those who decide to make the leap to online work, it will involve maintaining an attitude of constant discovery, daily preparation, and achieving the freedom to manage their own time—which will be a far greater reward than the salary earned.
Foto/Photo by: Freepik free resources.
Banner de portada: Cortesía de
Edición/Edited by using canva
Translated and formatted with Deepl