Hello to all the travelers in the ecosystem.
I hope you enjoy the journey as much as I did, and at the end, please leave your feedback so I can continue improving my contributions to the community.
María Karla was assigned a school project related to the history and museums of the community. Because of this, her mother asked me to help her choose some museums that María might enjoy and to accompany her on the visit, and then help her write down the main ideas about each place.
With my experience as a teacher of over 40 years, I asked the little girl about her interests, and since her grandfather liked cars and she did too, I suggested we visit the car museum. She agreed; in fact, judging by the joy on her face, it was one of the ideas she'd already been considering.
We left home around 9:00 a.m., since it was Sunday and the museum closed at 3:00 p.m.
The Automobile Museum is located between Mercaderes and San streets. Ignacio, in the Plaza de Armas of Old Havana, Cuba. Its neoclassical building shows its age, although, to be fair, it is very well maintained.
Like any museum, it houses a large collection; in this case, of cars related to famous events and personalities from Cuba and other parts of the world. These vehicles, once used by these figures, were donated to the museum to become part of the history that the institution represents each year.
Despite the passage of time, each of these cars maintains its elegance and high quality, something to which the museum staff owes much.
Once there, we began our tour of each of the museum's areas. María Karla and the other visitors kept asking questions: who had donated which car, its nationality, its features, the year it was made, and how it had been preserved over time.
Despite the large number of cars on display, what attracted the most attention was What caught Maria Karla's attention was the collection of miniature cars, featuring all kinds of makes from the last century, some of which she was also able to see in full size at the museum.
She was also drawn to the motorcycles on display, which were well-maintained.
It was a wonderful adventure, especially for María Karla, who assured me that she now had everything she needed to complete her school assignment.
Credits:
I used DeepL Translate for some phrases.
The photos are my own, taken with my Samsung Galaxy phone. Important: Maria Karla's mother authorized me to publish the photos in which the girl appears.
ESPAÑOL
Hola a todos los viajeros del ecosistema .
Hoy quiero compartir una hermosa experiencia que viví con una de mis tres nietas postizas.
Espero que disfruten del viaje tanto como yo y, al final, me dejen sus opiniones para seguir mejorando mi paso por la comunidad.
A María Karla le dejaron una tarea escolar relacionada con la historia y los museos de la comunidad. Por eso, su mamá me pidió que la ayudara a elegir algunos museos que pudieran gustarle a la niña y que la acompañara en la visita, para luego ayudarla a redactar las ideas fundamentales sobre el lugar.
Con mi experiencia como profesora de más de 40 años, le pregunté a la niña sobre sus gustos y, aprovechando que a su abuelo le gustan los automóviles y a ella también, le sugerí visitar el museo dedicado a los autos. Su respuesta fue afirmativa; más aún, por la alegría que se le dibujó en el rostro, diría que era una de las ideas que ya tenía en mente.
Salimos de casa alrededor de las 9 de la mañana, ya que era domingo y el museo cerraba a las 3 de la tarde.
El Museo del Automóvil se encuentra, entre las calles Mercaderes y San Ignacio, en la Plaza de Armas de La Habana Vieja, Cuba. Su edificio, de estilo neoclásico, demuestra que es un lugar muy antiguo, aunque, en honor a la verdad, se mantiene muy bien cuidado.
Como todo museo, alberga una gran colección; en este caso, de autos relacionados con hechos y personalidades célebres de Cuba y otras partes del mundo. Estos vehículos, utilizados en su momento por dichas figuras, fueron donados al museo para formar parte de la historia que representa cada año de la instalación.
A pesar del tiempo transcurrido, cada uno de estos autos mantiene su elegancia y una gran calidad, algo en lo que tienen mucho que ver los trabajadores del museo.
Una vez allí, comenzamos el recorrido por cada una de las áreas del lugar. No paraban las preguntas de María Karla y de los demás visitantes: quién había donado tal o cual auto, su nacionalidad, sus características, el año de fabricación y cómo se habían logrado conservar a pesar del tiempo.
A pesar de la gran cantidad de autos expuestos, lo que más llamó la atención de María Karla fue la colección de autos en miniatura, con todo tipo de marcas del siglo pasado, algunas de las cuales pudo ver también a tamaño real en el museo.
También le llamaron la atención las motocicletas que se exhiben, las cuales se conservan en buen estado técnico.
Fue una aventura muy bonita, especialmente para María Karla, quien me aseguró que ya tenía todos los elementos necesarios para realizar su tarea escolar.
Créditos:
He utilizado el traductor DeepL Translate para algunas frases.
Las fotos son de mi propiedad, tomadas con mi teléfono Samsung Galaxy.
Importante: La mamá de María Karla me autorizó a publicar las fotos en las que aparece la niña.