Ubicada en Isla Margarita, específicamente en el Municipio Antolin del campo, y muy cerquita de mi casa se encuentra Playa Parguito, una playa oceánica, por lo que cuenta con un oleaje súper fuerte que por años ha sido aprovechado por los surfistas. Con un estilo muy chill up, es una de las playas favoritas por los turistas ya que cuenta con increibles restaurantes y clubs de playas, por lo que en temporada alta suele estar bastante llena.
Debo confesar que, nunca ha sido mi primera opción a la hora de ir a la playa, ya que la gran mayoría de las veces su oleaje es muy fuerte, de hecho es una de las playas de Venezuela donde se realizan eventos relacionados con el surf, tanto nacionales como internacionales, así que la verdad aunque es realmente hermosa y tiene una gran extensión de arena para recorrer caminando y para que los niños jueguen, justo por ellos desde hace muchísimo tiempo no suelo visitarla, y mucho menos para bañarnos.
Pero hace unos días, durante la Semana Santa mientras estábamos en Puerto Abajo (una playa cercana a casa y con un oleaje manejable para los niños), unos amigos pasaron rumbo a Playa Parguito (que queda justo al lado de donde yo estaba), se pararon a saludar y trataron de convencerme de ir con ellos, pero por supuesto me negué por los motivos que les comenté arriba, pero a los pocos minutos cambié de opinión porque en cuanto ellos llegaron a la playa me llamaron para decirme que estaba preciosa y que parecía un plato jaja, es una expresión que usamos para decir que está planita y sin nada de olas.
Con los niños más grandes, y sin muchas cosas que recoger, los llamé para que salieran del agua, nos subimos al carro y en memos de cinco minutos estábamos en el paraíso. Les puedo decir que en todos mis años viviendo en Margarita, yo jamás había visto Playa Parguito así, ¡estaba en calma!
Los niños corrieron de inmediato al agua y aunque estaba un poco fría, no dudaron en meterse y bañarse unas cuantas horas. Por mi parte, ya ustedes saben que no soy amante del sol, así que me dediqué a tomar muchas fotitos porque la verdad que ese escenario no era nada común en esta playa.
Los turistas comenzaban a llegar, y los toldos dispuestos a lo largo de la arena comenzaban a llenarse, cosa que hace unos años debido a la situación económica del país no sucedía. Por suerte las cosas han cambiado un poco y tenemos regularmente turistas nacionales e internacionales que vienen a disfrutar de esta belleza.
Como pueden ver es una playa bastante linda, super extensa e ideal para caminar, jugar raqueta, futbol y lo que se te ocurra en esa gran extension de arena dorada.
Matías y Miranda, jugaron muchísimo, y aunque irónicamente, en la playa para surfear por excelencia, no pudieron usar sus tablas, sin dudas lo disfrutaron. Yo me conformé con tomar muchas fotitos y con jugar en la arena con el pequeño Luis Santiago, el hijo de dos años de mis amigos.
Located on Margarita Island, specifically in the municipality of Antolin del Campo, and very close to my house is Playa Parguito, an ocean beach, so it has a super strong waves that for years has been used by surfers. With a very chill up style, it is one of the favorite beaches for tourists because it has incredible restaurants and beach clubs, so in high season it is usually quite crowded.
I must confess that it has never been my first choice when going to the beach, since most of the time its waves are very strong, in fact it is one of the beaches in Venezuela where events related to surfing are held, both national and international, so the truth is that although it is really beautiful and has a large expanse of sand for walking and for children to play, just for them for a long time I do not usually visit it, much less to bathe.
With the kids older, and without much to pick up, I called them to get out of the water, we got in the car and in less than five minutes we were in paradise. I can tell you that in all my years living in Margarita, I had never seen Playa Parguito like that, it was calm!
The kids immediately ran to the water and even though it was a bit cold, they did not hesitate to jump in and swim for a few hours. As for me, you already know that I am not a sun lover, so I dedicated myself to take lots of pictures because the truth is that this scenario was not at all common in this beach.
Tourists began to arrive, and the awnings along the sand began to fill up, something that a few years ago due to the economic situation of the country did not happen. Fortunately things have changed a bit and we regularly have national and international tourists coming to enjoy this beauty.
As you can see it is a very nice beach, super extensive and ideal for walking, playing racquetball, soccer and whatever you can think of in that great extension of golden sand.
Matias and Miranda, played a lot, and although ironically, in the surfing beach par excellence, they could not use their boards, no doubt they enjoyed it. I was content to take lots of pictures and play in the sand with little Luis Santiago, the two year old son of my friends.
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