El tormento de aquellos años no dejan de perseguirme a la deriva y el abismo donde intento sucumbir para conectarme profundamente ante mis sentimientos. Cuando creo que todo ha terminado; aparecen nuevos recuerdos, recuerdos en los cuales a pesar de ser buenos; me hacen sentir como si todo se acabase para mi. No quisiera ser como ellos; aquellos que con el tiempo han sido sucumbidos ante los sentimientos de sus pasados hasta caer en una tumba.
Al mirar los lagos; los arboles y las personas; empiezo a creer que todo se esta convirtiendo en un vacío sin emociones, ni si quiera se miran entre ellos, pasamos un lado a otro sin importar como estemos vestidos. ¿Habré perdido esa parte de mi ser hasta el punto de considerar, de que mis sentimientos ya no valen la pena de sentir? Es, una constante agonía de vivir.