Ya no me enamoran los falsos amigos
Tiendo a enamorarme
con rapidez insospechada
con solo mirar una sonrisa
y con un roce inesperado.
De repente los amigos
se vuelven demasiado cercanos
entre sueños firmo con su apellido
y el tapete en la puerta de entrada.
Ya a estas alturas
no me enamoran los falsos amigos,
esos que copiaban de mi examen
y que me pedían favores a diario.
Siente la tensión del instante
minutos antes de alejarme,
ten presente que te vigilo
y pasas a ser un relámpago.
Me deslumbra tu sonrisa inicial
me derrite tu tono de hombre,
puedo ver la fuerza en tus hombros
y tropezarme por el ansia.
Ya no me engañara la penumbra
ni la ilusión embargara mi alma
estoy llena de falsos amigos,
y tu foto quedará atrapada en mi alarma.
La propuesta de para participar en el club de poesía