Esta vez he querido compartir mi historia paranormal aprovechando la oportunidad que nos brinda tarot911 en su programa, y los invito igualmente a participar: @tarot911/esp-engl-second-paranormal-encounter-with-tarot911-participate-and-win
Así que aquí esta mi historia personal que he llamado: El Reloj en la Pared
Él era una persona muy peculiar, un poco tosca, pero con un gran corazón, dispuesto a ayudar siempre a cualquier persona que lo necesitara, incluso sin conocerla. ¿Cómo no iba a quererlo si lo veía casi a diario cuando iba al negocio de mis padres a buscar mercancía que el vendía?. Y entraba desaforado como era él, siempre acelerado, saludando a todos casi gritando, tomaba agua o café y luego salía despidiéndose de igual manera. Además de los viajes en familia a la playa, donde casi siempre nos acompañaba, viajes que sin duda no volvieron a ser lo mismo sin él.
Al segundo de haber preguntado, escucho un sonido muy fuerte de algo rompiéndose, y mi corazón se aceleró aún más. El sonido venía de la sala. Respire profundo y me arme de valor para salir del cuarto y ver qué había pasado. Salgo dando pasos cuidadosamente y me acerco al comedor, y ahí estaba, en el piso, el reloj que mi tío me había regalado. Era de madera, pero tenía un vidrio adelante, y estaban todos los trozos de vidrio junto al reloj tirados en el piso. El clavo, aun en la pared.
Foto original: Foto de Thiago Matos en Pexels editada por mi con Photoshop
Luego de la muerte de mi tío mi abuela casi no sonreía, hasta se molestaba si la hacías sonreír, cuando antes era súper jovial. Supongo que es muy difícil para una madre perder a un hijo. Pasaron varios años, y mi abuela también falleció. Fue igualmente inesperado, porque a pesar de su avanzada edad y presentar algunos inconvenientes comunes de salud, en general estaba saludable.
La noche en que fue velada me quedé a dormir en casa de mi padres, no quería estar sola. Y también soñé con ella. Estaba acostada en mi cama y al abrir los ojos en el sueño, mi abuela estaba sentada a mi lado, en el borde de la cama, me rompió el corazón porque noté en su cara y en su voz una sensación de inconformidad, sentí que no quería irse. Me miro y me dijo: - Chao hija, me voy- . Solo alcance a decirle: – Si abuela, lo sé - . Mientras me decía adiós con la mano, se levantó y se fue.
Me desperté enseguida con esa sensación de que ella también estaba desconcertada y triste porque me habría gustado abrazarla y besarla. No me quedo más que quedarme sentada en mi cama nuevamente con lágrimas en los ojos, agradeciéndole por haberme visitado y allí, despedirme de ella en este plano… en esta vida.
He vuelto a soñar un par de veces con ellos, los veo juntos y contentos, vienen a visitarme en mis sueños y me hablan, pero siempre son frases muy cortas, y al despertar quedo con las ganas de haberlos abrazado y hablado un poco mas con ellos. Nunca imagine extrañarlos tanto, con la partida de ambos descubrí ese sentimiento y cada vez que los recuerdo no puedo evitar llorar. Espero que, como muchos dicen, algún día, en otro lugar, nos podamos reencontrar.
Muchas gracias por leer, espero sus comentarios.