¡Hey, feliz día! Volví nuevamente esta semana para compartir con ustedes en nuestro retotop5, el espacio que te ofrece para compartir tus historias, vivencias, poemas y más. En esta oportunidad quiero contarte parte de mi experiencia con mi sobrino y su inicio en la escritura.
Si quieres participar en nuestro reto aquí te dejo el enlace.
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Los días de cuarentena han servido para muchas cosas y cuando tienes niños en casa la creatividad, las ocurrencias y los buenos momentos siempre están ahí para sorprendernos y alegrarnos el día, y ese es precisamente mi caso.
Tengo un sobrino de 10 años. Es muy tranquilo y le gustan mucho los videojuegos, las series de manga y el anime. Este niño ha descubierto recientemente que, además de esas cosas, también puede pasar tiempo leyendo. Hasta ahora nos ha ido bien con esa actividad. Esperemos que perdure en el tiempo.
A esto le añadió otra actividad: la escritura. Ver que el chico quería escribir me dio una idea. Le sugerí que escribiera lo que se le ocurriera con la siguiente frase:
Viaje a la Luna
En realidad, no pensé que lo tomaría en serio, ya que se lo había sugerido antes y no hubo respuesta. Esta vez no fue lo mismo. Esta vez, mi sobrino recuperó un cuaderno, le pidió a su madre que lo arreglara y empezó a escribir.
Me dijo que su idea de un viaje a la luna era la de 5 niños que, por decisión del gobierno venezolano, irían a la luna y estarían allí 100 días. Uno de esos niños llevaba un diario para registrar los momentos más relevantes y esto es parte de lo que escribió en su libreta:
Día 1:
En la tierra (todavía)
Hola, mi nombre es Guillermo y este será mi diario para los próximos días. El equipo que irá a la luna está formado por María, Parker, Harry, Andrea y yo, Guillermo. Nos han dicho que vamos a pasar los 5100 días en la luna. Sólo tengo un amigo en quien confiar: Parker. Volveré a escribir cuando pase algo interesante.
¡Hasta pronto!
Día 5:
En la tierra (todavía)
Nos hicieron pruebas durante cuatro días. Una de las pruebas fue una prueba en la que tuvimos que responder a algunas preguntas: ¿Qué haríamos si no tuviéramos agua? o ¿Qué deberíamos llevar a la Luna? y Si seríamos capaces de dividir nuestra comida con todos nuestros compañeros. También nos dejaron en el bosque y nos dieron las cosas necesarias. Hasta ahora, todo bien. Volveré cuando pase algo interesante.
¡Hasta pronto!
Día 7
En la Luna (ahora sí)
Ayer nos dijeron que nos preparáramos para ir a la luna. Todos se pusieron nerviosos y felices. Traje agua y algo de comida en una de las mochilas que nos dieron. En la nave había plantas para nosotros, algunas literas no muy cómodas, pero es algo, una cocina y una mesa con 6 sillas. Empezó la cuenta atrás y partimos hacia la luna. Volveré cuando lleguemos a la luna.
¡Hasta pronto!
Día 18
En la luna
No he escrito durante mucho tiempo, porque no ha pasado nada interesante. Hablé con Parker para ver cómo se sentía y con los demás también. Casi nos hemos quedado sin agua, estamos asustados. Desde que despegamos nadie se ha puesto en contacto con nosotros. A Andrea no le importa morir. Casi nos hemos vuelto locos. Los días pasan como el viento. Olvidé mencionar que tenemos dos computadoras en la nave. Es lo único que impide que nos volvamos locos, pero la pregunta es, ¿y si nos volvemos locos y no morimos?
Día 22
En la luna
Mary está escribiendo un libro de cómo serían nuestras vidas en la tierra. Tiene cinco capítulos sobre cada uno de nosotros. Parker tiene un club de cocina. Y Andrea está haciendo un club de jardinería.
No pasa mucho en la luna.
¡Nos vemos pronto!
Esto y más es lo que escribió en el cuaderno mi sobrino. Tiene muchos días escritos ¡Ja, ja, ja, ja! Des pués de escribirlos, él los transcribe en la pc. Luego, me llama para que juntos mejoremos el texto. En ese momento, aprovecho para explicarle el uso de signos de puntuación, acentuación, concordancia de género y número y también para ayudarlo a reconstruir ideas.
Generalmente, no suelo ser de esas personas fastidiosas que pasan todo el día: tienes que leer, tienes que escribir, porque creo que el amor a la lectura y la escritura no se enseñan, pero sí creo en que se deben crear los espacios que permitan que esa relación entre el niño y esos dos actos florezcan.
Sin más nada que decir, se despide
Nota: Mi sobrino les envía un fuerte abrazo y un besote. Además agrega que estaremos publicando más cuenticos para Hive.
Las imágen aquí mostrada fue tomadas con un teléfono Samsung Modelo J2