Todos los padres del mundo saben muy bien la importancia de estar allí para sus hijos. Esta premisa, pasa, casi sin alteraciones por todo el mundo y en casi todas las culturas. Pero no menos cierto, es recordar que como padres, nuestro compromiso está con el beneficio de nuestros hijos. Personalmente, en mi caso, tengo una decisión dividida: ser la primera fanática de mi hija en su deporte favorito, que es la danza, pero al mismo tiempo, ser la madre que esté allí para corregirla e impulsarla para ser aún mejor. La vida es un cúmulo de oportunidades, nosotros, los padres vemos el talento en nuestros pequeños, pero es también nuestro desafío ayudarles a descubrirlo y verlos florecer.
Por esta razón, he decidido hacer este post. Mi hija es una chica que desde que tengo recuerdo, ha amado el baile, la danza, la coreografía y sobre todo los deportes de conjunto. Siempre lo supe, "esta niña va a ser bailarina". Recuerdo también intentar que iniciara en el ballet más clásico, pero ahí la historia es durísima, elitista y honestamente, en aquel momento no contaba con el dinero suficiente ni con el tiempo. Les confieso, que como madre es un placer ver como de la mano con el talento, su esfuerzo le da frutos. Es la mejor de su clase, y una de las más destacadas de toda su academia de baile.
Me tomó muchísimo tiempo entender el rol, que yo, como madre debía sostener para mi hija. Porque de eso se trata; el objetivo real es ser el soporte de nuestros hijos. Y a veces, lo mejor para ellos por sólo dar un ejemplo, es la disciplina o la exigencia. Entiéndase bien. No hablo de una presión injustificada y desmedida, no. Pero sí me refiero al saber cuál es el potencial de tu pequeña y estar a su lado para cuando ella misma crea que "no puede" o cuando el miedo invada sus decisiones. Cumplir con la dualidad madre-amiga (como yo lo defino) es una de las experiencias más notables y enriquecedoras que me han tocado en la vida.
Jamás dejen a sus niños solos, o sintiéndose inferior o poco apoyados. Yo mismo he sido testigo de lo que el abandono y la mala toma de decisiones por parte de algunos padres, puede ocasionar en los niños. He visto talento desperdiciarse en la más absoluta nada, porque no tener a nadie en la tribuna que aliente por ti y que te diga cuánto te ama. Nunca habrá mejor inversión que estar allí para ellos, para nuestros pequeñitos. No me cansaré jamás de reproducir este mensaje: y creo, queridos Hiver, y padres en general, que cuando duden en si estar en todas con sus hijos, jamás lo duden; siempre elígelos a ellos.
Desarrollo este post dentro del contexto del deporte o la actividad extra curricular. Y basada en mi experiencia como madre. podemos ser testigos de verdaderos atletas, o de futuros profesionales del deporte, el arte o la cultura con el debido apoyo. No sólo en materia de intenciones o sentimientos, sino en esfuerzo, disciplina, apoyo, desafío y exigencia basada en la justicia y el respeto. Siempre se dice que el éxito no tiene una única fórmula, y es cierto, pero siempre hay ciertos pasos y consejos que hacen que llegar al objetivo (que tus hijos sean plenos, felices y sanos) sea algo más asequible.
Como madre, sólo insistiré en que siempre estén allí para ellos. Que en los días más oscuros y duros (que los habrá) cojan fuerzas de donde sea que se hallen y aún así estén allí para ellos. Los niños son un milagro, una alegría, una dicha que ni con mil poetas puede ser descrita. En ese sentido, amémoslos, cuidémoslos, demostremos amor y compañía lo mejor que podamos. Nadie tiene la verdad absoluta, no hay una única forma de ayudarles, por tanto, sólo les aconsejo y pido, respetuosamente que estén allí para ellos, siempre. Les juro que vale cada gota de esfuerzo.