El TDAH es una afección médica común que puede afectar el desempeno de los niños en la escuela, en el hogar y sus amistades.
Podemos reconocer que un niño es hiperactivo cuando a menudo se observan movimientos inquietos en las manos y los pies; sentado en una silla, girando, girando y muestra algún tipo de actividad física sin objetivo: correr, girar, intentar escalar en algún lugar y en situaciones en las que esto es inaceptable. Por lo general, no puede jugar en silencio, con calma ni hacer nada en su tiempo libre.
Este síndrome se manifiesta en formas persistentes de comportamiento, que forman un grupo de síntomas:
1.Problemas de atención
Se manifiestan por un período de atención corto, dificultad para concentrarse, incapacidad para elegir en qué concentrarse en un momento dado y una distracción muy fácil bajo la influencia de estímulos externos (por ejemplo, entrar en una clase o pasar un automóvil).
2. Problemas con la impulsividad y el control del comportamiento.
Los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad generalmente comienzan a realizar la tarea sin comprender completamente las instrucciones, a menudo sin escucharlas completamente. Son más comunicativos e interrumpen a los demás.
3. Movilidad excesiva.
La hiperactividad es la movilidad excesiva del niño, no relacionada con la realización de la tarea por parte de él y que resulta molesta y molesta para quienes lo rodean. Un niño hiperactivo apenas se queda en un sitio, suele correr, treparse a los muebles, en niños mayores y adolescentes, puede limitarse a estar inquieto en la silla, dibujar, morder el bolígrafo o sentir ansiedad interna.
Los síntomas del síndrome de hiperactividad suelen ser claramente visibles entre los 5 y los 7 años de edad.
Pautas para padres de un niño con TDAH
No uses castigos físicos. Recuerde que su relación con su hijo debe basarse en la confianza, no en el miedo. Siempre debe sentir su ayuda y apoyo.
Si le prohíbe algo a su hijo, trate de explicarle por qué lo está haciendo.
Observar el estilo de vida diario regulado: horarios fijos para levantarse por la mañana, dormir (un niño hiperactivo requiere más horas de sueño que otros), comidas, tareas, diversión.
Es necesario introducir al niño de manera gradual a sus deberes y actividades en el hogar, observando la necesidad de completar cada tarea iniciada.
Establezca tareas para su hijo. Es recomendable determinar (limitar) el tiempo para completar una determinada tarea. Para los niños hiperactivos, el éxito es muy importante, por lo que las tareas deben ser acordes con las posibilidades.
Dele a su hijo más oportunidades de gastar el exceso de energía. Actividad física diaria útil al aire libre: caminatas largas, trotar, actividades deportivas.
Asegúrese de elogiar a su hijo, animarlo y permitirle hacer lo que ama. Pero el elogio no debe ser infundado. Elogie por una tarea completada con éxito, por la más mínima manifestación de perseverancia y atención.
Anime a su hijo a leer leyendo y discutiendo libros juntos
Los padres deben controlar el tiempo libre del niño y ayudar a organizarlo.
Todas las acciones educativas en relación con un niño hiperactivo requieren mucha paz, paciencia y amabilidad, así como la comprensión y coherencia de todos los miembros de la familia.
Estos consejos son importantes y ayudarán tanto al maestro como a los padres a brindar el ambiente adecuado para trabajar con un niño con trastorno por déficit de atención.