Que el niño se porte mal cuando está con su madre, es un factor común en casi todas las familias, incluso culpan a la madre por tal situación. Tu hijo estuvo muy tranquilo hasta que llegaste, es lo que dicen los otros familiares
¿Por qué pasa esto?
Los padres de un niño pequeño no solo son las personas más cercanas, sino también el mundo entero. Sin embargo, muchas familias se enfrentan a este problema: el bebé es caprichoso y hace berrinches en presencia de su madre, aunque se mantiene tranquilo y obediente a todas las demás personas. En la escuela se comporta maravillosamente. Los profesores no tienen quejas sobre él en el aula. La niñera afirma que no ha tenido ningún problema con el niño.
Esto significa que la conducta del niño empeora con la persona con la que tiene la relación más cercana, cálida y de confianza. Y si se enfrenta a un fenómeno tal que tu hijo se comporta peor contigo, esto significa que has creado el nivel de confianza necesario con él, lo que habla de una relación sana entre ustedes.
¿Y qué debería hacer mamá para ayudarlo?
En primer lugar, ignore las declaraciones de los demás sobre el mal comportamiento del niño. Al menos, no te los tomes en serio, porque ahora sabes cuál es el verdadero motivo de sus caprichos. Responda con una sonrisa a tales comentarios.
En algunas situaciones, basta con esperar tranquilamente a que el niño se reajuste al nuevo comportamiento y aprenderá a cambiar inmediatamente de una situación a otra.
Para ayudarlo a aprender esta habilidad más rápido, puede reducir el tiempo que su bebé pasa con los dos al mismo tiempo. Por ejemplo, cuando deje al niño en la escuela o con su abuela, váyase inmediatamente. En este caso, no se confundirá porque no comprende el comportamiento de quién seguir. Esto reducirá su estrés y su estado de ánimo obstinado, si aparece, desaparecerá rápidamente.
También es importante desarrollar la inteligencia emocional del niño, que juega un papel importante en el éxito social. Los padres pueden hablar sobre su condición ("Veo que estás cansado / herido / enojado") y aceptar sus emociones, expresando comprensión y empatía ("Yo también te extrañé"). Es importante que el niño comprenda lo que le está sucediendo. De hecho, en ese momento, cuando pelea histéricamente, se ve envuelto en una ola de emociones que no puede controlar. Esto asusta no solo a su madre, sino también a él mismo. Y si ve apoyo en ella, seguramente aprenderá gradualmente a manejar sus emociones.
Para ayudar a su hijo, debe ser firme. Por eso es tan importante que mamá se dé la oportunidad de descansar, cuidar su condición física y psicológica. Después de todo, si está internamente tranquila, tiene la fuerza para transmitir a los niños la idea de que todo está en orden, que aprecia su confianza y los ama, incluso caprichosa y desobediente. Ésta es la base para la educación de una personalidad armoniosa.