Este es un tema del cual no se habla mucho pero que considero tiene gran importancia. La razón por la cual no se habla, es debido a que los adultos creemos que los niños por ser niños no les afectan las ausencias temporales, bien sea por migración, viaje laboral u algún otro, de uno de sus padres o familiares cercanos.
En mi caso, he vivido esta situación en el pasado cuando fui niña y actualmente la estoy viviendo con mis hijos, es por ello y bajo mis vivencias que quiero hablarles de este tema, que como dije es muy importante.
Cuando era niña, mi papá viajaba mucho al extranjero, a veces pasaba semanas, meses y otras veces llegó a pasar más tiempo fuera de casa, no sé si nos decían a mis hermanos y a mí que el solo iba de viaje y volvía pero en mi mente de niña mi amor me dejaba.
Yo a los cinco años
Recuerdo en una ocasión, yo tendría como 5 años, mi papá llegó de viaje y mientras todos estaban en la mesa de comedor hablando, él se levantó de su silla para hacer algo y yo inmediatamente salí corriendo hacía la puerta de la casa y abrí mis brazos para no dejarlo salir, ya que creía que de nuevo iba a dejarme.
Desde antes de yo nacer, mi papá y sus hermanos han sido migrantes, ellos son ecuatorianos pero les gustaba siempre viajar a Venezuela, incluso todos ellos tienen hijos nacidos en ambos países y a muchos de nosotros, también nos ha tocado repetir la historia en cuanto a migrar.
También recuerdo que cuando yo tenía 7 años, mi hermana era tan solo una bebé de 8 meses de nacido y papá viajó nuevamente, dejando a mi mamá sola con 3 niñas por unos meses, mi hermana estaba tan acostumbrada a papá que pasaba noches enteras sin dormir y sin dejar dormir a mí mamá y lo que nadie sabía es que él tenía una formar peculiar de dormirla.
Mi hermana Rakel
Mi papá agarra a Rakel entre sus brazos la mecía, le cantaba pero lo que nadie veía, es que él también rascaba suave la pequeña espalda de ella para hacerla dormir. Mi mamá tuvo que desvelarse muchos días, hasta que la carta que le envió llegó a sus manos y la respuesta de mi papá a las manos de mi mamá.
Cuando yo era niña y papá viajaba nos tocaba así, enviar cartas que pasaban días, semanas e incluso meses en llegar a su destino y esperar el mismo tiempo que llegará a nosotros las respuestas. Recuerdo que algunas veces mi papá llegaba primero que sus cartas 🤣 y hubieron otras cartas que quizás jamás fueron recibidas. Por ello amo la tecnología.
Como niña siempre escuchaba lo que los adultos hablaban y me angustiaba cada que escuchaba que papá debía viajar, fuera cual fuera el motivo, yo no quería que él se alejara. Muchas veces los adultos decían "Son niños, ellos no saben nada", pero mis hermanos y yo sabíamos todo.
Imagen de mi propiedad
Nunca pensé que mis hijos vivirían lo que yo pasaba con mi papá e incluso era uno de mis mayores temores, ya que el primero era que ellos no fueran migrantes como yo, pero la vida se encargó de que yo no pudiera evitarlo. Cuando como familia migramos hicimos una promesa, de siempre ir juntos a todos lados y permanecer juntos siempre, sin embargo la vida nuevamente se encargó de cambiarnos la historia.
Hoy en día, mi esposo por urgencia tuvo que viajar a Venezuela (luego él les hablará de eso) y me encuentro sola con mis tres niños pequeños. Por mis experiencias en la infancia decidimos hacer las cosas diferentes y en lugar de asumir que los niños no saben o siente, decidimos hablarlo con ellos.
Para Ammy es más fácil entender, tiene 7 años y habla, pudo decirnos lo que sentía y mostró su emoción al saber que papá visitaría a su familia, también veía divertido el hecho de que papá viajara en avión.
Por otra parte están los más pequeños, Amelie quién como saben no habla por su condición (TEA) y el bebé Joaquín quien aún no habla por su corta edad, un año y cuatro meses. Pero aún cuando ellos dos no hablan decidimos contarles y decirles que papá estaría de viaje por poco tiempo.
Mi esposo yendo a abordar su vuelo
Llegó la hora de mi esposo irse y comenzó todo y fue entonces que comencé a recordar mi infancia pero al mismo tiempo verla desde otra perspectiva, desde los zapatos de mamá, nunca pensé en ella y wow, que valiente y fuerte fue mi madre siempre.
Ammy, es una niña bastante madura para su edad y a pesar de decirme una y otra vez estar bien, me dijo la primera noche sin papá, que cocinara su cena favorita, las panquecas. Las panquecas son la especialidad de mi esposo y solo a él le quedan bien, pero milagrosamente me salieron igual que a él.
Joaquín, quien pareciera que por ser el más pequeño y dependiente de mamá, no le afectara la ausencia de su padre. La primera noche, no se dormía esperando. Él, al igual que sus hermanos, siempre esperaban a papá en la puerta de la casa para recibirlo al llegar de su trabajo con abrazos.
Y ahora, llegó el turno de hablar de Amelie, mi segunda hija, la cual tiene y cumple rutinas por su condición de autista, a ella sin duda alguna es a la que más le ha afectado la ausencia de su papá, al punto de que el primer día pasó una hora parada frente a la puerta y asomándose en la ventana esperándolo.
El día que salía el vuelo de mi esposo, antes de abordar, él tuvo que hacerle una video llamada, ya que ella no quiso desayunar y no quería almorzar, solo decía "papá papá pá", al verlo y él hablarle, ella comió tranquila.
Amelie
La primera noche, Amelie se durmió solo con una video llamada de su papá, para este entonces su vuelo ya había aterrizado y el estaba reposando para seguir su viaje. Mientras ella escuchaba su voz se quedaba dormida, tuve que ponerle una camisa de él a su lado y durmió abrazándola.
Ammy, por otra parte antes de dormir, me abrazó fuerte, como nunca antes y me pidió que todos durmiéramos juntos, pero antes de dormir le dijo a su hermana: "Tranquila Amelie, papá viene pronto y los días pasan rápidito". Lo cual me hace ver que ella es una niña valiente.
Hoy es el día 3, lo que más me cuesta es hacerlos dormir, ya que ellos están muy acostumbrados a su papá. Amelie desayuna con papá, lo espera y salen al balcón juntos, toman leche y se cepillan juntos antes de ella dormir y ella solo se duerme viendo a su lado y escuchando su voz, por eso no ha sido nada fácil para ella entenderlo.
Los adultos, no debemos asumir que los niños por ser pequeños o niños no entienden y no merecen explicaciones, a ellos y más si son nuestros hijos debemos dárselas y también escuchar como se sienten al respecto, sea un viaje corto o largo, una mudanza o cualquier decisión que tenga que ver con su entorno. Este les hará más fuerte y evitará traumas futuros.
Luego les seguiré hablando de este tema que para mí es muy importante y el cual me pone el corazón arrugado 😪😅 sobre todo cuando pienso en los miles de niños que les ha tocado quedarse con algún otro familiar que no son sus padres por temas de la migración.
Imágenes fueron tomadas del álbum familiar. No autorizo el uso de las mismas. Imagen principal editada en canva.