Existen cosas que pasan en nuestro entorno o vemos en las noticias, que como padres, nos pueden llevar a reflexionar, o al menos es mi caso. Siempre me auto evalúo, me pregunto si realmente lo estoy haciendo bien y busco la forma de ser mejor.
Estamos claros que no existe un manual para ser padres, pero si existe una guía, el ejemplo que nos dejaron nuestros padres, para bien o para mal, el ejemplo de otros padres que vemos, para bien o para mal, esos ejemplos nos ayudarán a guiarnos, hacia donde ir y hacia donde no, pero no significa que con todos funcionen de la misma manera.
Creo firmemente que los hijos son más que un regalo, son una herencia que debemos cuidar y en mi caso, tengo 3, ¡tremenda responsabilidad! En estos días hablaba con alguien, pues me gusta mucho respetar la crianza de cada padre, así que también me gusta que respeten la nuestra (de mi esposo y mía), más esto no significa que nos cerremos a oír algún consejo. Mientras hablaba con esta persona, me decía que debo de ser más confianza, dejar que mis niños vayan y dejar el miedo, realmente me molestó, pero respiré y le dije lo que pienso: Los padres somos los responsables de nuestros hijos, de cuidarlos, de guiarlos, enseñarlos e incluso de que si algo sucede debamos responder de manera legal y ante la sociedad, porque los comentarios en las noticias no dicen "¿Dónde estaba la abuela, el tío o el vecino?" Dicen es "¿Dónde estaba la mamá o los padres?", incluso cuando los niños son las víctimas y aún sin conocer la historia.
Pero, ¿Cómo sabremos si lo estamos haciendo bien o mal?, yo creo que como tal, nunca, pero si hay señales y destellos. En la actitud de ellos, en la bondad y respeto que muestran, en el hecho de que nosotros podamos entender lo responsables que somos de nuestros hijos y no solo eso, si no que nos ocupemos de serlo. Sin duda alguna, la influencia que hay afuera es brutal y pueden engañar sus corazones, pero por esa misma razón debemos ser padres conscientes de ello y también de que no solo pueden dañar a nuestros hijos, si no también nuestros hijos, pueden ser los que dañen a otros, esa parte de la pocos hablan.
Y más allá de cualquier palabra, consejo o enseñanza, lo que más verán e imitar nuestros hijos de nosotros, serán nuestras acciones. Que tú ejemplo hablé de lo buen padre que eres. Y si, un día nuestros hijos pueden que comentan errores, nosotros también lo cometimos, y eso no va a cambiar el hecho de que hayamos sido buenos padres, si realmente lo fuimos.
Imagen de mi propiedad, editada en canva pro