Febrero se está yendo demasiado rápido o quizás lo veo así porque no he tenido descanso, he estado de una actividad en otra, ya que este mes han finalizado las clases de mis hijos, pero al mismo tiempo una etapa diferente de cada uno de ellos. Mi hija mayor Ammy, pasa al colegio, y mi hijo menor Joaquin, pasa a primero de básica. Amelie pues la siguen pasando de grado aunque su nivel académico es de un niño de jardín.
El reto este mes ha sido duro, estar al día con cuadernos y tareas, eso lo teníamos listo. Pero más alla de eso los proyectos que habia que entregar y en su mayoría tocaron el mismo día, así que tenia que correr de una escuela a otra.
El examen final de mi hija Ammy, fue presentar un teatro de la Leyenda La Cantuña, una leyenda de la Capital de Ecuador - Quito. Para esta obra debían usar un escenario, sonido, vestimenta y aprenderse bien el guión, ya que todo iba a ser tomado en cuenta. Así que los ayudé creando la escenografía con una tela reciclable que se llama Cambrella. También hice el traje del diablo, los cachos de los diablillos y ayudé con los sonidos.
Como toda madre (es broma) dejé todo para última hora. Nahh, no fue así, me vi obligada a dejarlo para última hora y la noche del miércoles puse manos a la obra, desde las 10 PM hasta la 1 AM del siguiente día, asi que creo que fui rápido. Algo importante es que cuando vas a trabajar un escenario para teatro debes conocer la historia, así que me propuse a leerla y de alli sacar la idea para que los niños se lucieran en su presentación.
Solo mala tomando fotos durante el proceso. Pero casi siempre ando haciendo cosas para mis hijos que tienen que ver con manualidades. A pesar del cansancio y el esfuerzo, me siento feliz porque la maestra dijo que fue el mejor grupo 👏🏻 y no solo por usar todos los elementos seleccionados, si no tambien por la actuación de los niños y aprenderse el guión. Es que realmente estuvieron genial, así que también me siento orgullosa de ellos.