Foto de 23/12/1968
Querida comunidad de #motherhood
A mí me encantan las historias de amor, con finales felices. Está historias, más allá del amor en parejas, involucran sentimientos y familias que son irrompibles con el paso de los años.
Hoy, les quiero presentar a Luis Manuel Mejias y a Marinita de Mejias. Ellos son mis tíos y aquí les comparto su linda experiencia del "juntos para siempre".
Isla de Margarita-Venezuela. Aniversario número 47.
Actualmente, todo comienza con un like; corazón para acá, corazón para allá, se dan los números, llegó el flechazo, duró lo que tenía que durar y adiós mundo. Pero, por un momento, es bonito recordar cómo era en esa época del siglo pasado por allá por los años 60.
Más allá de los diferentes movimientos sociales en pro de la liberación y acabar con "standares sociales", se mantenía viva la tradición en cuanto al cortejo.
En la Caracas de los techos rojos, las chicas de la época, vestían de una forma, ayudaban en su casa y soñaban con casarse para tener hijos y formar su propia familia. María Ribas no escapaba de esa realidad; como toda chica, aspiraba lo mismo.
Luis Manuel Mejías, era un chico como llamaban "del interior" es decir, de provincia. Desde muy joven, viniendo de una familia de escasos recursos, le tocó trabajar. Tenían un hermano en la capital y buscando esa superación económica, no dudo en irse con su pariente.
En esa época, eran muy popular las fiestas en las plazas, con conjuntos reconocidos como Billo's Caracas Boys y Los Melódicos por mencionar algunos.
Entonces, era común que los jóvenes asistieran a estas fiestas para distraerse y encontrar el amor. El 09/12/61, en la celebración de un bautizo familiar, se conocieron y de allí inicio está historia. El cuento fue que "el papá del niño invitó a un amigo a ser su compadre; este compadre se llevó a todos sus amigos y entre ellos iba Luis Manuel. El flechazo fue inmediato".
Su noviazgo duro 7 años, imaginen ¡7 años! En esta generación, dirían : "la vida es una sola" y cosas así como para tardar tanto esperando ja, ja, ja... Sin embargo esto fue necesario, ya que cuando iniciaron la relación ella tenía 13 años y el 22.
Además de esta diferencia de edad, Marinita viene de una familia de iglesia, tradiciones y muy conservadora, entonces esto implicaba que las visitas debían ser en la casa, acompañada y, de vez en cuando esas escapadas a los bailes de la ciudad. Así transcurrió su noviazgo, hasta casarse por el civil en octubre y dos meses después, con toda la importancia del evento, se dijeron "si quiero" frente a los ojos de nuestro creador.
Aniversario número 50- Bodas de oro. Caracas-Venezuela.
Mi pariente de sangre es él, Luis Manuel es hermano de mi padre y es un tío maravilloso. Baila , cuenta chiste, siempre tiene una palabra a "flor de piel", caballero, bien vestido, jugador de dominó y caballos (pero no del que vende la casa y queda sin salario por ello), católico, trabajador, duerme temprano, que más le puedo decir de ese hombre que conquistó a su caraqueña, todo un partido, como diríamos aquí para referirnos a qué es un hombre bueno.
Marinita, ella es una mujer prudente, servicial, siempre ayudando al prójimo, hace unas tortas de otro mundo que conquista paladares, de carácter fuerte cuando debe serlo pero amorosa siempre. Bailadora, trabajadora, es un espectáculo de mujer.
Canciones que bailan en sus fiestas. No pueden faltar.
Ellos no tuvieron hijos; intentaron la adopción, pero en este país, es más fácil hacer otras cosas que dar hogar a quien lo necesita, pero este no es el tema. El punto es, que yo creo que está ha sido el mejor regalo que han tenido. Por tantos años, los he visto complementarse, ayudarse, acompañarse, ser cómplices, amigos, confidentes, equipo. Yo afirmo que ese es su gran secreto "tenerse el uno al otro".
Así que, en este momento de la historia entro yo ¿Por qué? Bueno, porque yo soy su sobrina favorita y ellos mis tíos favoritos. Por vivir en ciudades distintas, no nos vemos mucho físicamente, pero ¡Es como que los tuviese cerca! Desde que soy pequeña, recuerdo siempre mis diciembres y semana santa rodeada de ellos. Cuando fui creciendo, ir a visitarlo era mi escape. Podía pasar un mes con ellos en su casa y siempre con las ganas de volver.
Ya en mi etapa adulta y con la libertad de viajar sola, siempre pero siempre los visitaba ( motivo pandemia, bajé el ritmo de visitas). La familia de Marinita, se ha vuelto mi familia; es normal que les diga primos o tíos y ellos también con mucho amor me reciben.
Ella es mi tía del Whatsapp ¡Si tengo mi tía del Whatsapp y del Instagram! La que me manda mensajitos religiosamente todos mis domingos con su respectiva imagen sin autor y en fechas especiales. Ahora con el Instagram, me deja mis mensajes en cada foto que subo, ¡Cómo toda una tía! Yo le digo que heredé de ella la repostería, el baile, la prudencia, y que una dama toma su bebida en vaso, entre otras cosas je,je,je.
Mi tío es un hombre de carácter recio, pero dócil cuando está con ella. Él me acompaña, me cuenta su historias de juventud, me pregunta cosas que desconoce y es mi guía turístico cuando voy a la capital.
No se puede hablar de Luis sin hablar de Marina y viceversa. Ellos son uno, su secreto de amor los ha mantenido en la complicidad hasta el sol de hoy. Ellos caminan de la mano, se ríen con sus chistes, atienden aún su negocio y aún comparten la misma cobija en la cama.
Fotos familiares en Caracas-Venezuela.
Si preguntan por el secreto para durar tanto tiempo, digo que Dios no se equivoca y cuando lo tenemos en nuestro corazón, coloca las personas correctas en nuestro camino; y complementando esto, Marinita me aconsejo un día:
"Todo está en el secreto; si esa noche ustedes tienen solo un pan para comer, mitad para usted, mitad para él y que allá afuera no se enteren. Ya vendrán tiempos mejores y todos siempre unidos como se prometieron ante el altar".
"Donde va su marido, usted también va. Y si a su marido le gusta jugar, usted también juegue, porque después viene otra que si le gusta jugar y vienen los problemas"
"Busque siempre de Dios. Él es que todo lo puede."
Mis tíos son personas maravillosas, excepcionales y que aún tengo la oportunidad de compartir con ellos, como si el tiempo no pasará.
Han sido mis cómplices durante todo este tiempo y de sus bocas jamás ha salido un No para mí "como un tío debe ser".
Hoy honró su amor y nuevamente irán al altar a decirse "si quiero y para siempre".
Fray Luis Antonio en la celebración de los 50 años
Caracas- Venezuela.
En otra publicación, les comparto la experiencia.
Las fotos son de mi álbum digital y otras proporcionada por la novia emocionada como cada 23/12 cuando toca esta fecha especial.
El vídeo es de YouTube.