Hola comunidad de madres y padres ¿Qué tal?
Bueno, cuando hablamos del padre que quiero ser, no significa que sea un mal padre o que no sea algunas cosas de las que mencionaré, pero como siempre digo la paternidad es un camino para el cual nadie nos prepara y vamos aprendiendo en el camino y también con lo que vivimos con nuestros padres siendo niños.
Me gustaría primeramente seguir guiando a mis hijos en la parte espiritual. Ser también aparte de un padre que provee y trae a casa lo básico, que ellos puedan sentirse seguros y contentos con mi presencia, habla desde mi experiencia, ya que cuando era niño y mi papá llegaba a la casa de sus viajes, no por ser mal padre, pero él siempre me quería ver trabajando, a mi hermano menor igual, entonces nos gustaba más cuando no estaba en casa, que cuando lo hacía.
Me gustaría que mis hijos si deseen que yo esté con ellos y para esto sé que debo dedicarles más tiempo, ahora que son niños jugar con ellos o dejarlos jugar, ya que ese es su mundo ahorita y que pueda tener más energía y fuerza para jugar con ellos, sacarlos más, a los parque, ríos, playas y que ellos puedan conocer las cosas que nos regala la vida y la naturaleza.
Pienso que me falta ser más amoroso o tener un poco más de paciencia, en especial con los dos menores. Y que esto sea aún mayor a medida que crecen, que ellos me puedan ver como su papá si, pero también como alguien en quien puedan confiar y a quien puedan pedir y oír un consejo, ya que a veces los hijos escuchan más lo de afuera que lo que tienen que decirles sus padres.
Yo tengo una opinión de que un papá no puede ser amigo de su hijo, si no que debe mostrar autoridad y confianza para que sus hijos puedan contar con él y contarles las cosas, así este pueda guiarlo mejor. Que pueda seguir enseñándoles el valor de las cosas, más que dárselas, que la vida no nos debe nada, si no que las cosas tienen un valor y se ganan. Que aunque ellos tengan lo básico, eso tiene un valor y se consiguió con esfuerzo.
Me gustaría también poderles dejar un patrimonio o dar aún estando en vida. Darles algo que tengan o les garantice un futuro estructural y económicamente estable en lo posible. Como una casa propia y adquirir otros vienes para que ellos puedan tener como generar ingresos. Esto si Dios me presta vida y salud, pues no sabemos que pueda pasar en el mañana.
En especial me gustaría ser mejor de lo que puedo ser hoy, estar allí para ellos siempre, ser su apoyo, su guía, ser ese padre que les deje no solo buenos recuerdos, si no también buenas enseñanzas y que estás sean atesoradas en sus corazones.
Imágenes de mi propiedad, portada editada en canva.