Durante el tiempo que permanecemos dormidos, nuestro cuerpo aprovecha para hacer funciones que no puede hacer cuando estamos despiertos, ya que al estar despiertos tiene que concentrarse en realizar funciones que ayuden en las actividades que tenemos en el día a día, por esto, al dormir, nuestro cuerpo entero se recupera.
En los niños es aún más importante, ya que también el cuerpo se estira para crecer algunos milímetros o incluso centímetros. También su cerebro se desarrolla poco a poco ya que todavía no tiene su cerebro completamente desarrollado, hay funciones que aún no tiene bien establecidas.
Con una buena siesta (o varias) durante el día, además de asegurar un buen desarrollo físico, también aseguramos un buen desarrollo mental y con esto tendremos un buen comportamiento a corto y largo plazo.
Un niño con sueño se vuelve irritable, no quiere nada, todo le molesta, no pone atención, golpea a los demás e incluso cuando dura bastante tiempo sin dormir, puede costarle mucho conciliar el sueño, por esto es muy importante respetar los horarios y rutinas de sueño.
En general los niños son inquietos y traviesos, pero si procuramos hacer que duerman la siesta a la misma hora siempre (o aproximada), con esto estamos evitando un mal comportamiento, ayudando a que hagan caso, que pongan atención, que sean felices e incluso sanos.
Hay niños que duermen más y otros que duermen menos, pero todos los niños normalmente duermen la siesta hasta alrededor de los 5-6 años, claro que cada niño es diferente y algunos necesitan la siesta hasta después de esta edad, así como otros no la necesitarán tal vez antes de los 4 años. Sin embargo debemos tratar de que siempre descansen lo suficiente.
Les pongo el ejemplo de mi hijo: él tiene 3 años 7 meses y actualmente duerme 9 horas por la noche, despierta alrededor de las 9am, más o menos para las 4:30 duerme dos horas de siesta, en la noche se duerme alrededor de las 11. Sé que puede parecer algo tarde para dormirse en la noche, pero está durmiendo bastante bien durante la tarde, además aún no está en la escuela, en su momento cuando ya vaya a la escuela pues los horarios cambiarán, despertará más temprano, su siesta se recorrerá y tal vez disminuya o tal vez siga igual de dos horas, y también por la noche se irá a la cama más temprano.
También es importante darles un ambiente tranquilo para dormir, así como un adulto duerme más plácidamente y descansa mejor con menos ruido, también los niños necesitan un ambiente pacífico. Si bien es cierto que desde bebés es mejor acostumbrarlos a un poco de ruido durante el día, para diferenciar el día de la noche, también es cierto que cuando duermen la siesta con bastante ruido, no pueden tener un sueño reparador; así que es bueno tener un poco de ruido, lo normal, pero no demasiado.