En los últimos meses Marcela ha sido víctima de acoso escolar, y sí, lo digo abiertamente, se han burlado de mi hija por su aspecto físico, por lo diferente que se ven sus dientes. Sus compañeros, aunque llevan juntos bastante tiempo, suelen hacer comentarios desagradables sobre su apariencia que no vale la pena repetir, se ríen, y todo eso ha hecho sentir mal a mi hija quien nos dice todo a papá y a mí. No le falta apoyo, pero la he visto llorar tanto que ma ha roto el corazón.
Decidimos juntos que en el acto cívico en su escuela ella participaría junto a los otros niños que correspondían efemérides etc, preparamos un cartel con un mensaje que dice "NO + BURLA, RESPETO, + AMOR, y el #soyhermosa. Además Marcela contó un poco de lo que le han hecho sentir sus compañeros, las veces que ha llorado, las veces que se ha sentido triste, y por último, pidió que todos fueran tratados por igual, con amor y respeto. Ella usó las palabras que salieron de su corazón, nada preparado, porque es su testimonio. Al final dijo muy fuerte y con una tremenda sonrisa #soyhermosa y todos aplaudieron con mucha emoción. Yo estaba llorando.
Fue muy fuerte y valiente, no se doblegó, no lloró ni nada por el estilo. Me hizo sentir muy orgullosa, muy feliz, y lo mejor es que la veo más segura, más tranquila, más feliz, más confiada de que todo esto es una etapa y que pronto su sonrisa será más hermosa de lo que es ahora, no tendrá que preocuparse porque estamos en el camino correcto para que todo cambie para mejor. Ahora la escuchamos comentar cosas como "no hagas eso que no quieres que te hagan a ti, no hagas sentir mal a otra persona, piensa lo que vas a decir antes que puedes hacer llorar a la gente", cosas como esas nos las dice a nosotros y a su hermana y de verdad que todo esto ha sido una gran lección para todos.
Los hijos también nos enseñan grandes cosas. Y no todos esta os preparados para eso.