¿No creen que Marcela tiene una hermosa sonrisa? Quiero compartirles mi felicidad y es que después de 1 año de tratamiento de ortodoncia, dos cirugías, muchas lágrimas y mucho bullying, mi hija Marcela le dice adiós a los braquets y arranca el 2025 con una sonrisa nueva.
Ya les había contado parte de su proceso y aunque no termina, estamos muy contentos con los resultados hasta el momento. Gracias a Dios que puso a las personas correctas en el camino para ayudar a Marcela a recuperar su confianza y a nosotros para llevarla por el camino correcto para atravesar esta etapa de nuestra vida y nuestra paternidad. Es un éxito y un triunfo para esta familia, y yo como mamá me siento súper mega hyper satisfecha, ha valido cada centavo, cada minuto dedicado a esto y no hay nada como ver esos ojitos brillantes y esa sonrisa grande en la cara de nuestros hijos.
Falta poco para terminar pero este avance es muchísimo! Les estaré contando hasta llegar al final y cumplir con mi pequeña lo prometido.