Mi Marcelita ya casi cumple 8 años y esta muy muy emocionada por celebrarlo, pero más emocionada está porque cada año le prometemos cumplir uno que otro deseo. Este año, a diferencia de los otros, no quiere torta ni nada alusivo a comiquitas, ni personajes, quiere todo de mariposas, además de regalo quiere un reloj de agujas y que la llevemos a comer sushi. Todo esto porque dice que ya ella es grande, que ya no es tan pequeña como su hermana y esas son cosas de niñas grandes. Ppr supuesto estos pequeños cambios me asombran, porque sus deseos no sólo son de cosas materiales sino que también quiere hacer un curso de inglés, quiere mejorar en voleibol y pasar a la siguiente categoría, quiere seguir sacando A en su boletín, quiere ser más obediente y más respetuosa porque dice que a partir de sus 8 años tiene que comportarse como niña grande.
Nosotros nunca le hemos sugerido que haga estos cambios, supongo que ella poco a poco va entendiendo la diferencia entre ella y su hermanita, se quiere sentir más grande, más responsable, más madura y esta es su forma de afrontar esta nueva etapa. La verdad yo creo que a los 8 yo todavía quería muñecas, pero no todos somos iguales y mi hija me está demostrando que es una gran personita y se convertirá en una señorita maravillosa.
Sigo asimilando sus nuevos gustos jeje, yo pensé que este año todavía tendríamos piñata pero nada será igual a partir de ahora. Solo puedo pedir salud para nuestra familia y así poder verla cumplir todas sus metas y deseos de este nuevo año.