Returning to the path of publishing my experiences on this beautiful platform. Christmas days this year, have been unusual and somewhat busy and short on free time, well, actually all my days since, two years ago, I changed my lifestyle to that of a retired person from his old job. This has allowed me more time to share and be close to my only son, Gabriel.
The life of a mom is always exciting and worth relating to experiences through the writings on my blog. Being a mother is a blessing that I am grateful for every day and today, even at twenty-three years old, I have enjoyed to the fullest each of these moments full of happiness and beautiful energy.
I was very busy this month (which is why I stopped posting many days), because, even though we had to change the Christmas celebration schedule we had planned with our family, who could not travel to our home, we also had a great time with just the two of us, sharing a delicious meal and its preparations.
This year, the novelty was that, for the first time, I dared to make my Venezuelan hallacas (main Christmas dish), to please Gabriel. In another post, I will tell you more about this beautiful process that we Venezuelan families always enjoy with joy. Both Gabriel and I set out and made our hallacas to celebrate Christmas with gratitude and above all, with a lot of joy.
We shared a delicious meal, made entirely by the two of us, except for the ham bread, which consisted of hallacas, chicken salad, and a pork loin cooked in our air fryer, made by Gabriel. We had a great time, just the two of us, sharing in the filial love and beautiful feelings that our special mother-and-son relationship gives us.
We decided to dress in our pajamas for our comfort and after dinner and talking for a while, we went to rest, grateful as always, for all the beautiful things that life gives us and a new opportunity to celebrate together this Christmas, in a year that has been particularly beautiful and of positive achievements for both my son and me.
I say goodbye always grateful for your special company and the beautiful gift of being a mother and being able to enjoy with joy, my beautiful son. Thank you for reading me once again and for your valuable time. I hope you enjoyed a Merry Christmas with your loved ones. See you in the next post.
ESPAÑOL
Retomando el camino de publicar mis vivencias en esta hermosa plataforma. Los días navideños este año, han sido inusuales y algo ocupados y cortos en tiempo libre, bueno, en realidad todos mis días desde que, hace dos años, cambié mi estilo de vida al de una persona jubilada de su antiguo trabajo. Esto me ha permitido más tiempo para compartir y estar cerca de mi único hijo, mi Gabriel.
La vida de mamá siempre es algo emocionante y vale la pena relatarla en vivencias a través de los escritos en mi blog. Ser madre es una bendición que agradezco cada día y hoy, inclusive, a los ya veintitrés años que tiene Gabriel, he disfrutado al máximo cada uno de estos momentos llenos de felicidad y energía bonita.
Estuve muy ocupada en este mes (motivo por el cual dejé de publicar muchos días), porque, a pesar de que tuvimos que cambiar la agenda de celebración navideña que teníamos prevista con nuestra familia, que no pudo viajar a nuestro hogar, también la pasamos fenomenal solo nosotros dos, compartiendo una deliciosa comida y sus preparativos.
Este año, la novedad fue que, por primera vez, me atreví a hacer mis propias hallacas venezolanas (plato navideño principal), para complacer a Gabriel. En otra publicación, les contaré más de este bonito proceso que siempre disfrutamos con alegría, las familias venezolanas. Ambos, Gabriel y yo, nos dispusimos e hicimos nuestras hallacas para celebrar la Navidad con agradecimiento y sobre todo, con mucha alegría.
Compartimos una deliciosa comida, elaborada enteramente por nosotros dos, excepto el pan de jamón, la cual constaba de hallacas, ensalada de pollo y un lomo de cerdo cocinado en nuestra freidora de aire, hecho por Gabriel. La pasamos genial, solos los dos, compartiendo en el amor filial y en los sentimientos hermosos que nos da la relación especial de madre e hijo que llevamos.
Decidimos vestirnos de pijamas para nuestra comodidad y luego de cenar y conversar un rato, nos fuimos a descansar, agradeciendo como siempre, todo lo bello que nos da la vida y una nueva oportunidad de celebrar juntos en esta Navidad, en un año que ha sido particularmente bonito y de logros positivos tanto para mi hijo como para mí.
Me despido agradeciendo siempre su especial compañía y el regalo hermoso de ser madre y poder disfrutar con alegría de mi hermoso hijo. Gracias por leerme una vez más y por su valioso tiempo. Espero hayan disfrutado una feliz navidad al lado de sus seres queridos. Nos leemos en la próxima publicación.
All photographs in this publication are my property. They were taken with the camera of my Redmi Note 10S in the city of Barcelona, Venezuela │ Todas las fotografías de esta publicación, son de mi propiedad. Fueron tomadas con la cámara de mi Redmi Note 10S en la ciudad de Barcelona, Venezuela.