CASTELLANO
Muchas veces nos sentimos insuficientes al no poder darles a nuestros hijos las cosas que no pudimos tener de pequeños, pensamos que somos los peores padres del mundo al ver que todo nuestro esfuerzo no da los frutos de nuestra expectativa, y muchas veces nuestros pequeños nos piden cosas que no podemos darles por muchos motivos, entre los principales los económicos y sociales que nos determinan muchas veces como sujetos dependientes de un sistema que nos suprime en lo que seremos el resto de nuestras vidas. Es realmente frustrante no poder en muchas ocasiones no poder cumplir tan siquiera las necesidades básicas de nuestros hijos y nos lleva a cuestionarnos nuestra habilidad para hacernos responsables de sus vidas.
Muchos creen que las cosas materiales determinan a las personas absolutamente, y aunque es necesaria la materia para tratar temas de salud, de nutrición, de educación y de otras cosas que pueden complementarnos como seres humanos, lo más importante que podemos tener son los valores que nos fueron inculcados por nuestros antecesores. Recuerdo vagamente las veces en que mis padres me compraron las cosas que quería o creía merecer, pero lo que siempre me circunda la memoria son los momentos en los que mis padres me dieron una lección de vida que determinó mi carácter y mi valor como persona, me ha sido más útil un golpe que un dulce para avanzar en mi vida.
En un caso extremo, como siempre me gusta ejemplificar para que se capten más rápido las ideas, le hace más falta a un ser humano la moral que la salud porque cuántas personas no conocemos que mediante el engaño a otras personas pueden obtener todos los beneficios que le permiten tratar sus enfermedades, como por ejemplo los corruptos que trafican medicinas reguladas por el estado para el beneficio público y necesarias para el tratamiento de enfermedades graves como la leucemia, pero que los directores de los hospitales y clínicas públicas negocian por fuera para obtener ingresos extras o para en ciertos casos usarlas con sus familiares o amigos privando a las personas a las que son destinadas esas ayudas. Sólo por hacer contexto para no extender el tema de la corrupción que no viene al caso, sino para explicar que la vida de aquel que muere por falta de la materia medicinal para tratar su enfermedad, que puede ser la leucemia, tiene un valor mucho más alto mientras haya mantenido sus principios morales que aquel que con trampas pudo conseguir tratar su enfermedad y aún así morir en las mismas condiciones.
El punto a discutir es que muchas veces nos sentimos mal por no darle a nuestros hijos las cosas que merecen, o que nosotros creemos que merecen, cuando en realidad lo que vale es la educación que les demos como seres humanos para enfrentar al mundo al que les trajimos. No vamos a discutir sobre las prácticas que están dentro de lo bueno o lo malo, sino intentar explicar que dentro de la actitud moral ante la vida nos da un valor agregado como personas; por eso los valores que les demos a nuestros hijos como el respeto, la conciencia, la solidaridad, el cariño, la comprensión, la paciencia, y muchos otros más, son lo que en realidad van a marcar o determinar la clase de padres que seamos para nuestros hijos.
Los juguetes más costosos, las universidades más prestigiosas, los deseos más pasionales, no harán que nuestros hijos sean grandes personas para el momento en que dejemos de existir y de darles lecciones, sino por el contrario, en la mayoría de los casos, dejaremos en el mundo personas que no son capaces de comprender la esencia de vivir y muy difícilmente podrán comprender el concepto ontológico sobre la moral que debe tener el ser humano frente a su vida y la de los demás. Los videojuegos no podrán inculcar en nuestros pequeños las experiencias que nos han formado como seres vivientes, ni tampoco lo harán los teléfonos celulares, los caprichos personales y las malas costumbres, pero tampoco es que vamos a dejar de esforzarnos para que ellos tengan las cosas que necesitan para poder desenvolverse en este mundo carcomido por la necesidad material como una buena educación universitaria, un hogar familiar y el valor por el dinero que es tan necesario para, por lo menos en la ciudad, poder desarrollar una vida tranquila.
No te sientas mal mientras le des una educación familiar a tus hijos, nada hacemos con tener dinero si no tenemos sentido de la vida, y eso solamente podemos dárselos a nuestros hijos mediante nuestras experiencias para que ellos puedan formarse una idea general de lo que tendrán que enfrentar y cómo lo van a enfrentar. Todo esto debe estar fundamentado en los valores morales, obviamente, porque si educamos fuera de la moral tampoco haremos una diferencia que repercuta de manera positiva en las próximas generaciones, es es uno de los mayores problemas de la sociedad actual y nosotros como padres responsables podemos combatirlo educando a nuestra descendencia dentro de los principios morales y los valores humanos.
ENGLISH
Many times we feel insufficient not being able to give our children the things we could not have as children, we think we are the worst parents in the world when we see that all our effort does not bear the fruits of our expectations, and many times our children ask us for things that we cannot give them for many reasons, among the main ones the economic and social ones that often determine us as dependent subjects of a system that suppresses us in what we will be for the rest of our lives. It is really frustrating not to be able to fulfill even the basic needs of our children and it leads us to question our ability to be responsible for their lives.
Many believe that material things determine people absolutely, and while material things are necessary to address health, nutrition, education and other things that can complement us as human beings, the most important things we can have are the values that were instilled in us by our ancestors. I vaguely remember the times when my parents bought me the things I wanted or thought I deserved, but what always circles my memory are the times when my parents gave me a life lesson that determined my character and my value as a person, I have been more useful a blow than a candy to move forward in my life.
In an extreme case, as I always like to exemplify so that ideas are grasped faster, a human being needs morals more than health because how many people do we not know that by deceiving other people they can obtain all the benefits that allow them to treat their illnesses, For example, the corrupt people who traffic medicines regulated by the state for the public benefit and necessary for the treatment of serious diseases such as leukemia, but that the directors of public hospitals and clinics negotiate outside to obtain extra income or in certain cases to use them with their relatives or friends, depriving the people to whom these aids are destined. Just to provide context so as not to extend the topic of corruption, which is not relevant, but to explain that the life of someone who dies for lack of medicinal material to treat his disease, which may be leukemia, has a much higher value as long as he has maintained his moral principles than the one who with cheating was able to treat his disease and still die in the same conditions.
The point to discuss is that many times we feel bad for not giving our children the things they deserve, or that we believe they deserve, when in reality what is worth is the education we give them as human beings to face the world we brought them into. We are not going to discuss about the practices that are within the good or bad, but try to explain that within the moral attitude towards life gives us an added value as people; that is why the values that we give our children such as respect, conscience, solidarity, affection, understanding, patience, and many others, are what will actually mark or determine the kind of parents we are for our children.
The most expensive toys, the most prestigious universities, the most passionate desires, will not make our children great people by the time we cease to exist and give them lessons, but on the contrary, in most cases, we will leave in the world people who are not able to understand the essence of living and very difficult to understand the ontological concept of morality that the human being should have in front of his life and that of others. Video games will not be able to instill in our little ones the experiences that have formed us as living beings, nor will cell phones, personal whims and bad habits, but neither will we stop striving for them to have the things they need to be able to develop in this world eaten away by material needs such as a good university education, a family home and the value for money that is so necessary, at least in the city, to be able to develop a peaceful life.
Don't feel bad as long as you give your children a family education, we do nothing by having money if we have no sense of life, and we can only give that to our children through our experiences so that they can form a general idea of what they will have to face and how they will face it. All this must be based on moral values, obviously, because if we educate outside of morals we will not make a difference that will have a positive impact on the next generations, it is one of the biggest problems of today's society and we as responsible parents can combat it by educating our offspring within the moral principles and human values.