Recuerdo cuando estaba en la barriga de su madre y lo invitaba a que fuese un excelente deportista como su padre, también le cantaba muchas veces acompañado de mi guitarra muy conciente de lo importante de la estimulación en esa etapa tan importante de la gestación. Realmente estaba emocionado por lo ofortunado de estar esperando la luz que vendría a dar brillo a nuestras vidas.
Un día de fútbol
Poco después de dar sus primeros pasos pude notar que a Jeremías le llamaba la atención el fútbol, en un principio me sorprendió cuando perseguía la pelota y gritaba "Goool", no sé dónde lo pudo haber aprendido, tal vez fue en la televisión, pero en ese preciso instante no estuve. Así que para mí fue una agradable sorpresa que le gustará mi deporte preferido. Creo que todas las cosas que le dije antes de nacer de algún modo también sumaron para inclinar sus gustos y las cosas que lo atraen.
De lo que estoy seguro es que no pasa un solo día sin que Jeremías me diga "papá vanos a la cancha" y pues confieso que me cuesta un poco salir. Prefiero jugar dentro de la casa o en la planta baja de la torre, pero la práctica deportiva no se pospone por nada en el mundo. ¡Gracias a Dios!
Hoy por fin salimos a pleno mediodía para la cancha más cercana de la zona con nuestro super balón y aprovechamos para correr por cada centímetro de cemento construidos para la práctica de este excelente deporte. Aprovechamos para tomarnos muchas fotos con el asombro de los vecinos que pasaban sin quitarnos la mirada de encima. No sé si por estar tomando fotos en medio de risas o porque estábamos felices bajo el sol radiante característico de la zona ecuatorial del planeta.
Trato de seguirle el ritmo pero nada, mi bebé no para de correr y de lanzarme el balón de un lado al otro para que nuestro equipo pueda conquistar la mayor cantidad de goles posibles.
Después de un buen tiempo convencí a Jeremías para sentarnos en un espacio que parecía un oasis, unas bancas bajo la generosa sombra de par de árboles de "nim" si no me equivoco. Lo que puedo asegurar es que me siento bendecido por tener conmigo a este compañerito que quiere acompañarme a todos lados y lo mejor es que tenemos entre tantas coincidencias como pasión al llamado deporte rey.
Hijo deja ese balón mira la cámara, ¡no quiero papá!. Bueno :)
End / Fin
Pictures taken and edited from a smartphone. 13 MP camera (f/2.2, PDAF).