Hace mucho que la animación dejó de ser solo para los niños. Hay mucho material hecho y pensado para adultos, ya sea por sus temáticas o por su enfoque. Ejemplos hay muchos, y entre los más conocidos actualmente podemos citar a South Park, Family Guy, u otros que pueden ser tanto para público adulto como infantil, como los Simpons. Pero hay mucho manga, y animaciones europeas que también entran en esta categoría.
Un creador que está ganando mucha relevancia en este ámbito y que pinta para colarse a lista de animadores más reconocidos del mundo es Genndy Tartakovsky, el responsable de 'Primal', una curiosa serie "muda" compuesta de dos temporadas, sobre un hombre prehistórico y una gran dinosaurio.
Muda porque carece completamente de diálogos, y se apoya solo en el lenguaje corporal y los gritos y gruñidos de sus personajes. Y curiosa porque tiene una pareja de protagonistas que para empezar en la vida real nunca llegaron a coexistir, pero que de haberlo hecho, serían enemigos naturales. Dado que es un proyecto de fantasía el autor se da la licencia, con muy buenos resultados, de mezclar muchos períodos de la antigüedad en uno solo, y en este mundo se desarrolla 'Primal'.
La serie es muy intensa desde el primer episodio, tanto en lo visual como en lo emocional, y sigue a dos seres que pierden a sus familias a manos del mismo victimario. Esta coincidencia acaba uniéndolos y la serie nos muestra como se establece, desarrolla y fortalece esta relación sumamente atípica, en un mundo salvaje y peligroso, donde cada avance viene acompañado de dolor, y donde el vínculo entre ambos termina siendo clave y el verdadero “refugio” frente a todo lo demás.
No se trata de una historia o aventura cómoda, ya que es brutal. En el mundo de 'Primal' no hay reglas y no es sencillo sobrevivir a prácticamente nada. Aquí sencillamente sale adelante el más fuerte, o el más cruel, o el que ataca primero, y hay una sensación de amenaza permanente que de alguna manera marca el tono de la serie, donde para sobrevivir hay que tomar decisiones rápidas, resistir el hambre, el clima, la persecución y la violencia que aparece desde todo frente posible.
La relación entre el hombre prehistórico y la dinosaurio es interesante porque los muestra desde muchos ángulos. Desde la batalla para sobrevivir haciendo equipo para cazar por alimento, o defenderse de enemigos, hasta momentos del día a día, como el compartir los alimentos, dormir, y cuidarse mutuamente. Nos muestra sus "negociaciones" para poder vivir en armonía, e incluso sus conflictos, pero sobre todo como, a pesar de todo, construyen un lazo que si bien pudo haber empezado como una estrategia de sobrevivencia, puede decirse que acaba siendo algo más profundo.
En este sentido la serie aparte de brutal es muy íntima y emocional, lo que le da un nivel de profundidad que uno no se espera al comenzar a verla, sobre todo si se llega a ella más guiado por su interesante y atractiva propuesta visual, o la curiosidad que plantea su improbable dupla de personajes protagonistas.
La primera temporada de la serie nos muestra como se establece esta curiosa relación a través de lo que podríamos llamar un tour de supervivencia, donde en cada episodio enfrentan un nuevo reto o amenaza, con el costo emocional que involucra, y como esto va moldeado una relación pasa por varias etapas y va mutando y profundizándose al pasar de los episodios.
Resulta muy interesante ver como Genndy Tartakovsky logra, sin diálogos, comunicar emociones básicas sin depender de explicaciones largas: miedo, ira, dolor, alivio, ternura, desesperación, todas ellas son palpables y evidentes, y enganchan al espectador sin que se dé cuenta. Mención aparte merece la sensación de duelo que está presente desde el inicio y que siempre está en el aire de alguna manera, haciendo que los protagonistas no tengan que luchar solo con lo externo, y la dinámica de su relación, sino también con lo que cargan dentro, lo que agrega una capa de profundidad más a la serie.
Es muy interesante también ver la dualidad de la brutalidad de la que ambos son capaces, en contraparte con la ternura y dolor que expresan por lo perdido, y el uno por el otro. En este sentido la serie es muy humana, porque nos presenta un amplio rango de emociones y como estas se relacionan de manera compleja entre si. La violencia que explayan sus protagonistas es aquí catarsis y canalización de dolor, que la serie presenta de manera brutal, llegando incluso a lo 'gore', evidenciando que a pesar de su apariencia visual no es una serie para niños.
La segunda temporada toma lo construido y lo lleva a un terreno más amplio. Ya establecida la relación de los personajes protagonistas, se centra más en como superan sus dilemas internas, pero en un contexto externo más amplio, diverso y amenazante. Aquí ya no tenemos una historia por episodio, sino un desarrollo más complejo de la historia, con arcos argumentales que se sobreponen e intercalan, y que pueden durar dos o tres episodios, o desaparecer en uno para reaparecer en otro más adelante.
Se nota un tratamiento diferente de la historia, y una ampliación del universo de la serie. Aquí vemos a los protagonistas entrar en contacto con varias culturas o civilizaciones, y el enemigo ya no es el entorno, sino los seres humanos. En esta segunda temporada Genndy Tartakovsky se toma muchas más libertades que en la primera, y esto puede gustar o no, porque en ciertos momentos puede parecer un recurso para alargar la serie, pero al final todo embona y cierra bastante bien en el último episodio de la segunda temporada. Dado que el arco argumental de esta temporada se ha cerrado, hay mucha expectativa sobre lo que vendrá en el tercera temporada de la serie, que se anunció hace poco.
En esta segunda temporada el mundo de 'Primal' ya no es solo naturaleza salvaje; sino también el choque entre formas de vida, culturas y jerarquías humanas y sociales. La presencia de diferente culturas y grupos más estructurados introduce otra clase de miedo: el miedo a ser capturado, controlado, usado, reducido a objeto, y esto cambia el tono de buena parte de la segunda temporada, ya que da pie a un nuevo abanico de emociones como la humillación, la impotencia, el sacrificio, la identidad, y la necesidad de recuperar la dignidad, que el contexto de la primera temporada no permitía explorar tan fácilmente.
Todo esto pone a prueba los vínculos entre los protagonistas, así como los personajes secundarios que se suman a la historia, y son clave para el arco argumental de la temporada, y el desarrollo y crecimiento emocional de los personajes centrales. En esta temporada se nota una transformación de los protagonistas, y la posibilidad de una nueva vida posible dejando atrás al pasado, lo que tensiona fuertemente su relación. Otra característica interesante es que hay partes de la temporada con sabor agridulce, porque el bien de los protagonistas de manera individual, no siempre es fácil de conciliar con el bien de la relación entre estos.
Las temporadas son claramente diferentes en muchos sentidos, por lo que es fácil preferir una o la otra, pero cada una tiene lo suyo y al final se complementan bien para cerrar una historia, que debido a desarrollo, no ameritaba una tercera temporada para cerrar el arco argumental de como un par de extraños, unidos por las circunstancias, logran superar sus profundas herida internas apoyándose el uno al otro, incluso cuando el mundo y circunstancias que los rodean parecen a veces imposibles de sobrellevar.
Podríamos resumir que la primera temporada nos permite ver la construcción del lazo entre los protagonistas, mientras la segunda lo pone seriamente a prueba. También es notorio como en la primera temporada el crecimiento individual de los protagonistas depende de su relación, mientras que en la segunda se expande al incorporar a personajes secundarios y conflictos ajenos a los protagonistas.
Para finalizar, podemos decir 'Primal' se queda en la memoria no por “explicar” un mundo, sino por hacer sentir el peso de vivir en él y, aun así, mostrarnos como una pareja atípica de protagonistas es capaz de encontrar un motivo para seguir adelante. Y esto sin diálogos, y con una propuesta visual y argumental muy interesantes. Esta serie tiene además el plus de que siempre va a quedarse dentro del ámbito de la animación, porque es una historia que a diferencia de otras propuestas, sería extremadamente difícil, de pasar a una versión live-action, ya que técnicamente sería casi imposible, y si se logra, la censura sería un gran obstáculo.
Si te gusta la animación, o las historias y propuestas fuera de lo común, esta puede ser una excelente opción para ti. Actualmente se encuentra disponible en la plataforma de streaming HBO MAX. Muchas gracias por leerme y hasta la próxima reseña.
Calificación: 9.5/10
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