El poder, la avaricia, la corrupción; todos elementos tan humanos como lo son la violencia, la mentira, y la hipocresía. No serían noticias, ni tampoco sorprenderían a nadie, si no se tratase de mucha de la trama que podemos ver en Conclave, una película nominada al Academy Award en varias categorías. Incluyendo mejor película, mejor actor y mejor guión. Personalmente, no les mentiré, mi experiencia con el cine religioso ha sido espectacular. Son muchísimos los films, que tratan aquellas cositas que no vemos en las catedralws, monumentos, templos, mezquita, sinagogaa, o iglesias del mindo...
Sin embargo, en Conclave somos testigos de algo que, en serio amo de un buen thriller: el conflicto. Aquí loa protagonistas son los jerarcas más privilegiados de la historia moderna de la Humanidad, nada más y nada menos, que los cardenales de la Iglesia Católica Apostólica y Romana. El antiguo Papa ha fallecido por causas naturales, y la Iglesia ha quedado acéfala. Es importantísimo que se reúna el Conclave para elegir al nuevo Rey de la Iglesia de Dios en la Tierra. Y son seres humanas no muy distintos a usted y a mí. Solo que con la convicción de que han sido elegidos para guiar a las almas del mundo.
Lejos de ser (los cardenales, aspirantes a Papas) personas ejemplares, podemos ver cómo la Iglesia no es distinta en sus formasy manejos de Poder a una disputa similar pero dentro de la mafia clásica de toda la vida. El anhelo por llegar a mandar y tener todo el poder, es tal, que casi de inmediato somos testigos de cómo los plácido hombres de Dios se transforman en algo más parecido a una trama de un episodio de Game of Thrones, que al dulce obispo qué da la misa los domingos en la congregación más cercana a su hogar.
No voy a obviar el impecable trabajo de Ralph Finnes, un actor que me resulta también una debilidad. Lo sigo desde la Lista de Schindler, de Spielberg, y honestamente no me asombra ver lo dinámico y talentoso que es. En Conclave, es el guía del concilio de cardenales. Una especie de administrador de las elección y autoridad moral para los demás. Además, es la representación del ojo inquisidor y alg escéptico con respecto al pape mismo de la fe en la vida de las personas. Stanley Tucci, otro fantástico actor, hace dupla con Finnes, y dentro de la película tiene líneas muy sólidas que son imposibles de obviar e ignorar.
Pero, ¿cuál es el aporte de Conclave? Para mí, dos cosas. Su preciosa fotografía cinematográfica, y el diseño de los personajes. Además. El plot twist del final es, como mínimo, original y sumamente transgresor. Por eso creo que es tan aclamada y considerada. Es imposible que no la disfrutes. Créeme, quien escribe, es alguien que detesta las tradiciones y no sigue demasiado a la Iglesia pero es la forma en la que está dirigida esta película lo que la hace tan peculiar. Sus tomas son inquietantes, simétricas, preciosas desde la gama del color y prácticamente una obra del Barroco. Por amor a Dios, ya que estr domingo próximo son los Academy Awards en su 97th edición, te invito a que le des una oportunidad y la juzgues tú misma....