La serie es una producción llevada a cabo por Showtime, que nos ha traído historias como The L World o Queer as folk que fue en definitiva la serie de temática abiertamente homosexual y homoerótica que abrió paso a otras producciones.
En este caso, Compañeros de Viaje aunque no abandona el homoerotismo pero la trama se siente mucho más enriquecida que otras producciones similares, porque está alimentada por el contexto: Estados Unidos de la Postguerra, el fantasma del comunismo amenaza sin razón alguna los estamentos del poder, todo aquello que se sale de la línea del conservadurismo se considera comunista y todo el terror de estado cae sobre él o ella.
Como siempre, la comunidad queer ha inventado formas de sobrevivir, tanto a la satisfacción de los deseos carnales como a las ilusiones y querencias. La serie, sigue a Hawk y a Tim, dos hombres completamente diferentes de pensamientos y sentimientos que se atraen físicamente y se enamoran, con complicaciones en el campo emocional, con una entrega total y un desapago emocional que lastima, no sólo a los personajes, sino al espectador.
Entre conflictos políticos, convulsiones económicas, persecuciones conspiranoicas, racismo, discriminación y falta de compromiso transcurren tres décadas de amores prohibidos y decepciones acumuladas. La serie es una delicia visual, los protagonistas han formado parte de las fantasías eróticas de muchos en algún momento y podemos apreciar lo buenos actores que son, sobre todo y quiero destacar el caso de Jhonathan Bailey, cuyo cambio de registro es notable, a Matt Bommer es más común verlo en el rol de chulito, seguro de si mismo y galán, pero Bailey ha cambiado radicalmente respecto a su más reciente y famoso rol y muestra una vulnerabilidad tan tierna y tan real que es muy difícil, por no decir imposible, no empatizar con el personaje.
Otro punto maravilloso de la serie, además de la fotografía, el diseño de vestuario y la banda sonora, es la edición. La historia se cuenta en dos tiempos, como dos trenes que caminan juntos en direcciones opuestas hasta encontrarse, con una verosimilitud, simplemente exquisita, sin que el espectador se abrume, se distraiga o se extravíe en la narrativa.
Es una historia sórdida, sombría y triste sobre el amor en tiempos del fin de la historia. Una nostalgia que camina.
RECOMENDADA...