No es para menos las cosas horribles que le ocurrieron a los actores de los filmes; acompañado de extraños eventos completamente improbables y sumamente perturbadores, han hecho leyenda en la poderosa industria cinematográfica a estas cinco películas malditas.
Poltergeist
Hubo muchos rumores respecto a la trilogía de poltergeist como que por ejemplo todos los actores principales que se vieron involucradas en ellas murieron, esto afortunadamente no es cierto, sin embargo, eso no quiere decir mucho teniendo en cuenta, que el primer rodaje de la saga, que en mi opinión es una de las mejores producciones de terror que existe y que no debería ser perdida por ningún cinéfilo ya comenzó a provocar terror entre el personal responsable de la misma comencemos por las celebridades que murieron poco después de haber rodado la película.
Para empezar la niña actriz quien fue el personaje principal de la trilogía murió a los 12 años de un improbable enfermedad cardiopulmonar, Julián Beck el actor que interpretó al villano principal en poltergeist 2 murió de cáncer repentinamente sí se le había diagnosticado pocos años antes y lo tenían muy bien controlado, pero apenas un par de semanas después de terminar su rol en este film su mal se alborotó causando su muerte. Wilson, otro actor fundamental que apareció en la segunda película, murió como la protagonista de una enfermedad del corazón, la niña Dominic Doon que interpretó a su hermana mayor, fue asesinada por su novio.
Este homicidio tomó por sorpresa a todo el mundo porque el chico era tenido por alguien bueno y tranquilo como cualquier otro estudiante de su edad.
Se cree que la maldición llego al equipo de rodaje por el uso de huesos de humanos reales, visto y considerando que poltergeist trata sobre unos espíritus que están furiosos, precisamente porque profanaron sus tumbas.
El Conquistador
La maldición de este film no proviene de algo sobrenatural más bien tiene que ver con la estupidez y la irresponsabilidad de un director de cine y un estudio cinematográfico. El Conquistador del año 1956 era el proyecto para el cual un estudio de filmación llamado cinemascope había invertido casi todo su presupuesto, estaban dispuestos a diseñar la película que se robará todos los Oscares en el 57 además se agendaron a John Wayne para interpretar a Gengis Kan una leyenda entre leyendas interpretando a otra leyenda.
Para entender lo que estoy por decir a continuación, tienes que tener en cuenta que en aquellos tiempos las regulaciones no eran tan estrictas como hoy, así que el estudio no tenía interés alguno y transporto a todo el equipo de filmación a un área de Estados Unidos que se pareciera lo más posible al paraje mongol por lo que no se les ocurrió mejor idea que elegir el desierto de Nevada en el área designada por el ejército de los Estados Unidos para hacer pruebas con bombas nucleares…
El resultado fue que John Wayne junto con 91 personas de todo el equipo de filmación, incluidos actores, extras, camarógrafos y personal de iluminación, desarrollaron cáncer terminal.
El bebé de Rosemary
El bebé de Rosemary es una película del director Román Polanski, tienes que verla porque cuando sepas de qué se trata quizá explique la serie de acontecimientos tan horrorosos que afectaron la vida de varias personas que estuvieron involucradas en el rodaje. El productor William Castle quien sufrió una falla en los riñones cuando el film fue estrenado mientras lo trataban en el hospital, el hombre convulsionaba delirando diciendo haberse arrepentido de financiar la película. El compositor del filme murió de un coágulo en el cerebro justo de la misma manera que muere uno de los personajes principales de la película.
Sin embargo, lo peor de todo fue lo que le sucedió al mismo Roman Polanski, quien había comprado una hermosa residencia para su esposa embarazada Sharon Tate, el problema es que Polanski compró esta residencia de un productor musical llamado Terry Melcher quien había hecho enfurecer a Charles Manson. Quien mando a su secta a asesinar a todas las personas que vivían en la casa del productor; sin embargo, la residencia ya se había vendido y la secta mato a la esposa embarazada de Polanski.