Al Petro le correspondía ser la criptomoneda con la que Venezuela supuestamente iba a "vencer el bloqueo financiero". Más transcurido el tiempo de su debut, analistas económicos, miembros de la industria de las criptomonedas y numerosos venezolanos se encuentran en desconocimiento de la situación real de la criptodivisa.
No obstante, el gobierno venezolano no deja de participar nuevos usos para el Petro: importar, pagar impuestos, habitaciones de hotel, las tasas para lograr el pasaporte entre muchas otras. Más la verdad verdadera es que: el Petro se encuentra ausente en todo el universo exchanges o casas de cambio internacionales. No se ha visto demostración en ninguna blockchain de que exista o esté siendo transferido. No está cotizando en ninguna casa de cambio, conque, hasta donde se entiende claramente, no existe. Las casas de cambio examinadas por BBC Mundo en un informe de septiembre 2020, no incluyeón comentarios a cerca de porqué no comerciaba el Petro en sus plataformas.
Si fuera una criptomoneda autentica, eso representaría que cualquiera puede hacer transacciones con ella. Los productores de la misma no tendrían control sobre ella, así que no podrían decretar si cotiza en una casa de cambio o no. No se considera que estas sean las que hayan concluido no ofrecerla. Hay cientos en todo el mundo y muchas de ellas desconocen completamente las regulaciones, así que se esperaría que existiera en por lo menos una de esas. Pero sucede que no está en ninguna y se cree así por la siguiente razón: que es porque no existe.
El petro cuenta con la tecnología blockchain. No obstante su control se encuentra centralizado. Toda moneda debe estar en manos de la confianza. La significación detrás del petro es válida, el problema es la forma de lo que hacen, que amerita una alta confianza en la auditoría de sus subyacentes y esa confianza es inexistente. Pagar en petros es una infracción, está prohibido por Estados Unido, en marzo del año pasado, el gobierno de Donald Trump imposibilitó las transacciones en petro a los estadounidenses y a quienes se localizaran dentro de su territorio. Según las autoridades de ese país, la criptomoneda era una tentativa de burlar las sanciones económicas que impuso a Venezuela.
El uso del Petro dentro de Venezuela introdujo una liquidez que lanzó por las nubes la inflación y expuso la inestabilidad de esta herramienta en el retroceso que tuvo en esos días el precio del dólar, que marca la economía en el país y va moliendo el bolívar a diario. El efecto que causó responde a su concepto mismo: El petro no es una criptomoneda: es un token digital, una pieza concentrada, que responde a política no a finanzas, direccionada y con multiples propósitos.
La incertidumbre económica se ha acrecentado con la inclusión del Petro en la vida económica de los venezolanos, sin saber que hacer con este, sin entender cómo funciona, con mensajes sobre cargados de una prosperidad falsa porque está cimentada sobre una criptomoneda falsa. Que borra aun a más al devaluado bolívar, en fin una encerrona de la Revolución Bolivariana.