Greetings #WeekendExperiences community friends.

I hope you, like my family and me, enjoy savoring a delicious pizza from time to time.
My family and I have found a restaurant with a rustic atmosphere,featuring stool seating, well-ventilated, and cozy. It's called La Negra. It's located in the center of the city where I live, Las Tunas.

The menu initially only included pasta, but they have expanded it to include other flavors, as people often choose to add other meats and side dishes.
Going to this place has become an occasional outing for celebrations and for having lunch away from home after an exhausting day.It's also a way to give thanks for life and to treat ourselves.

We always choose Neapolitan-style pizzas, with double cheese, and sometimes we add peppers. The options are extensive. The service is high-quality and friendly, with a good price-value ratio, and they accept different forms of payment.
For as long as I can remember,I have eaten this food. I recall the pizzas sold decades ago at the Estadio Latinoamericano in Havana.

They were accompanied by a large glass of malt beer that was a delight for everyone.
At Cuban carnival parties,many people used to add roasted pork inside folded pizzas.
Another very common way to eat them is the family-style pizza.A generous amount is served on a rectangular tray, living up to its name for everyone at home to enjoy.

I have some friends who have opened a small place in the city where they settled outside of Cuba, to sell pizzas made the way they are in this Caribbean archipelago.
I ask them why they haven't learned to make the traditional Italian recipe; however, they insist that they primarily intended to cook for a Cuban audience and have been surprised by the variety of origins of their customers.

Some visitors explain to us that the Italian version is simpler, with few fresh ingredients. It achieves a thin and crispy crust. The Cuban one is more robust, the crust is thicker and softer. The result is a mix of savory and sweet flavors, which we prefer with melted cheese.

My friends still don't believe they have a successful business. Although the lines they get during lunch hour have allowed them to improve their personal finances and carve out a niche in the local food market.
Before emigrating,they made pizzas in a handmade oven and sold them from a kiosk, folded in half. They would wrap them in paper, as we know it here, and hand them directly to the customer.

This way it becomes a quick snack or a lunch for those rushing between work, school, or even at home.
Although pasta is not part of the culinary tradition that identifies Cubans,I believe it has found roots here, and its makers have recreated particular ways of preparation, which they take with them wherever they decide to settle.

This post is original content created and documented by me. Photos are my own and properly credited.
ESPAÑOL
Pizza para celebrar la vida
Saludos amigos de la comunidad #WeekendExperiences

Espero que a ustedes como a mi familia y a mí les guste saborear una rica pizza de vez en cuando. Este sábado fue ese nuestro paseo.
Mi familia y yo hemos encontrado un restaurante con ambiente campestre, de asientos de taburete, ventilado y acogedor. Se trata de La Negra. Está ubicado en el centro de la ciudad donde vivo, Las Tunas.

El menú solo incluía pastas y han ampliado la carta a otros sabores, porque las personas optan para agregar otras carnes y acompañamientos.
Acudir hasta este sitio se ha convertido en un paseo ocasional para celebraciones y almorzar lejos de casa luego de alguna jornada extenuante. También como una manera de agradecer la vida y darnos un gusto.

Nosotros siempre escogemos pizzas del tipo napolitana, con doble queso, a veces le agregamos pimientos. Las opciones son amplias. El servicio es de calidad y amable, con una adecuada relación con el precio y aceptan diferentes formas de pago.
Desde que tengo uso de razón he consumido este alimento. Recuerdo en décadas pasadas las que vendían en el estadio Latinoamericano, en La Habana.

Las acompañaban con un vaso grande de malta (perga) que hacía las delicias de todos.
En las fiestas carnavalescas de Cuba, muchas personas solían agregar carne de cerdo asado dentro de las pizzas dobladas.
Otra forma muy socorrida de comerlas es el modo de las pizzas familiares. En una bandeja rectangular se sirve una cantidad generosa, que hace honor al nombre para la degustación de todos en casa.

Tengo unos amigos que han abierto un pequeño local en la ciudad donde se asentaron fuera de Cuba, para vender pizzas de la manera que se elaboran en este archipiélago caribeño.
Yo les pregunto por qué no han aprendido a hacer la receta tradicional italiana; sin embargo, insisten en que ellos pretendían cocinar principalmente para un público cubano y se han sorprendido por la variedad del origen de los comensales.

Algunos visitantes nos aclaran que la versión italiana es más sencilla, con pocos ingredientes frescos. Logra una masa delgada y crujiente. La cubana es más robusta, la masa es más gruesa y suave. El resultado es una mezcla de sabores salados y dulces, que preferimos con el queso derretido.

Mis amigos todavía no creen tener un negocio exitoso. Aunque las colas que les hacen en horario de almuerzo, les ha permitido airear la economía personal y abrirse un hueco en el mercado de la gastronomía local.
Antes de emigrar hacían las pizzas en un horno artesanal y las vendían en un quiosco dobladas por la mitad. Les colocaban un papel, como conocemos por acá, y las entregaban en la mano al cliente.

Así se convierte en una merienda rápida o un almuerzo por la prisa del trabajo, de la escuela, incluso en casa.
Aunque las pastas no forman parte de la tradición culinaria que identifica a los cubanos, creo que ha encontrado raíces por acá y sus hacedores han recreado formas particulares de elaboración, que lleva hasta allí donde decidan establecerse.

This post is original content created and documented by me. Photos are my own and properly credited.