Las mañanas cada vez son más frías, los viejos comentan que así eran los tiempos de antes, la navidad traía alegría, celebración y mucho frío.
Pero el trabajo del campo no se detiene, lo primero es separar las crias pequeñas de las cabras grandes para que puedan ir a pastar al cerro, si no se apartan, las pequeñas se van y se pueden perder, hasta se quedan dormidas y los depredadores pueden hacerse con los pequeños.
Cuando veníamos en camino una noticia recorrió todo el pueblo, el señor Bernardo historiador y cronista del pueblo de Curarigua había fallecido. Nunca voy a olvidar esas tantas entrevistas que hizo a los personajes de los caseríos y en una dijo algo que quedó en mi memoria "el chivo es el ganado del pobre", haciendo alusión de que la carne de ganado vacuno siempre ha estado reservada para un grupo privilegiado de la población.
La cabras están apunto de irse al cerro, antes se ordeñan un poco y su leche es parte fundamental para el desayuno, algunos hierven la leche y otros prefieren conservarla para convertirla en suero. De cualquier modo es una bendición que la gente del caserío aprovecha para redondear su alimentación diaria.
Seguimos avanzando día a día en estas vacaciones navideñas en Campo Alegre, ahora mismo aprovechando la conexión wifi para poder documentar la experiencia. Todos a la espera de la noche buena, espero poder seguir compartiendo con todos ustedes desde aquí, el mejor rincón de Venezuela.