Espiritualidad, un término nada nuevo, todo el mundo en algún momento lo ha manejado o lo maneja, es decir, es un concepto popular entre las personas.
A través de la espiritualidad se nos invita a conocernos para cultivar la esencia de lo etéreo del ser.
Espiritualidad proviene del griego, es una palabra compuesta cuyos significados son: spiritus que significa 'respiro', -alis, relativo a, y el sufijo -dad, que indica cualidad. En resumen, se trata de la cualidad/ condición del espíritu.
Cuando se habla de espiritualidad humana, se habla de la conciencia, algo que tiene gran poder en nuestra mente. Puede verse y definirse desde cualquier ámbito, posiblemente el más común sea, el religioso.
Para muchos, la espiritualidad es un valor positivo ya que señala la cualidad de una persona a través de su comportamiento social.
En la India se manejan cuatro leyes interesantes sobre la espiritualidad:
- La persona que llega es la persona correcta.
- Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido.
- En cualquier momento que comiences es el momento correcto.
- Cuando algo termina, termina. Fuente
Ahora bien, ¿han escuchado o leído acerca de: Marketing Espiritual?
Pues hace pocas semanas fue mi primera vez, la esencia de la espiritualidad la he vivido en mi vida personal y profesional más en el mundo virtual, jamás lo había practicado. Al menos eso pensaba.
Al enterarme comencé a investigar, por eso quise compartir con ustedes en este espacio porque me pareció interesante.
Marketing Espiritual va mucho más allá del aspecto religioso o mítico. Hoy por hoy es calificado como una competencia que poseen y desarrollan los individuos la cual se ha convertido en una herramienta útil para emprendedores y sus negocios o ideas de negocio.
Es un enfoque con intereses centrados no sólo en lo material, sino además en el espiritual cuyo principal objetivo es el bien común.
Parece una actividad hermosa porque se trata de una labor que nace desde el amor. Lo que se hace, se fundamente en lo que nos gusta hacer con la intención de satisfacer al cliente. Es una disposición para el servicio.
A veces realizamos nuestras tareas a regañadientes, demostrando que no es agradable, no nos gusta, es un trabajo forzado y por ende, los resultados recaen sobre el otro, en este caso, el cliente.
¿Cómo puede salir una persona de alguna tienda si ha sido maltratado por algún trabajador?
Esto solo demuestra que la calidad del servicio no ha sido la mejor. En este caso, ¿se antepone el ingreso económico sobre la intención de servir?
La filosofía del Marketing Espiritual propone lo contrario al ejemplo dado. Distingue el bienestar y la satisfacción del cliente con un producto adecuado.
A todos nos gusta ser tratados con respeto y cordialidad a la hora de realizar alguna compra. Sin embargo, no siempre sucede lo del buen trato hacia los clientes. Para Marketing Espiritual lo importante es la persona antes que hacer un negocio con el cliente o cerrar la venta.
Para los emprendedores digitales, el Marketing Espiritual se convierte en una herramienta clave para prosperar en el mercado competitivo. Ello implica que la empresa por ejemplo steemit, este valioso ecosistema financiero, a través de cada usuario, adquiere vida propia. Son nuestras energías quienes moverán y guiarán nuestros propósitos y metas.
Dijo Carl Jung
“Solo se volverá clara tu visión cuando puedas mirar en tu propio corazón, porque quien mira hacia afuera duerme y quien mira hacia adentro, despierta.”