Hace 5 años (17 de marzo de 2017) falleció el poeta antillano Derek Walcott, quien fuera considerado por varios críticos como “el mejor poeta actual en lengua inglesa” (Joseph Brodsky), galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1992. Nació en 1930 en la isla de Santa Lucía, en su parte anglófona, pues también tiene una francófona (Santa Lucía pasó del coloniaje español al francés y luego al inglés, alcanzando su independencia de Gran Bretaña en 1962). Viajó por el Caribe isleño y continental, y otros países occidentales, pero su residencia fundamental estuvo entre Trinidad y Estados Unidos, donde fue profesor de literatura en la Universidad de Harvard.
Five years ago (March 17, 2017) the West Indian poet Derek Walcott, who was considered by several critics as "the best current poet in the English language" (Joseph Brodsky), winner of the Nobel Prize for Literature in 1992, passed away. He was born in 1930 on the island of Saint Lucia, in its English-speaking part, as it also has a French-speaking part (Saint Lucia passed from Spanish colonialism to French and then to English, achieving its independence from Great Britain in 1962). He traveled throughout the island and continental Caribbean and other western countries, but his main residence was between Trinidad and the United States, where he was a professor of literature at Harvard University.
Siendo heredero de la cultura nativa negra, de raíces esclavas, y de la influencia de sus progenitores (la pintura y la poesía con su padre, el teatro con su madre), supo fusionarlas con el legado cultural inglés y franco-holandés, su formación literaria universitaria (Universidad de Jamaica), su amplio conocimiento de los mundos y culturas clásicas y modernas, alcanzando una obra literaria de carácter universal, donde la visión del Caribe dialoga –en armonía o contraste– con la de la totalidad humana.
Así, el crítico José Carlos Llop, en su prólogo a Islas, sintetiza:
Walcott ha destilado la memoria atávica de África, el esplendor de la lengua inglesa, el mestizaje cultural antillano y la belleza del paisaje caribeño enriqueciendo, desde la interpretación de su mundo personal, la interpretación de lo universal. A través de su poesía (…), el Caribe deja de ser un cliché para convertirse en un nuevo Egeo que es, a su vez, el peso del mundo.
Being heir of the native black culture, of slave roots, and of the influence of his progenitors (painting and poetry with his father, theater with his mother), he knew how to merge them with the English and French-Dutch cultural legacy, his literary university education (University of Jamaica), his wide knowledge of the classical and modern worlds and cultures, reaching a literary work of universal character, where the vision of the Caribbean dialogues -in harmony or contrast- with that of the human totality.
Thus, the critic José Carlos Llop, in his prologue to Islands, synthesizes:
Walcott has distilled the atavistic memory of Africa, the splendor of the English language, the Antillean cultural miscegenation and the beauty of the Caribbean landscape enriching, from the interpretation of his personal world, the interpretation of the universal. Through his poetry (...), the Caribbean ceases to be a cliché and becomes a new Aegean that is, in turn, the weight of the world.
Y es que no es casual la denominación que uso en el título de mi post, aportada por la crítica. En 1990 Walcott publica un muy extenso poema unitario (alrededor de 400 páginas), Omeros (Homero, “en la antigua lengua de las islas”, dice Walcott), la gran epopeya u odisea caribeña, como se la ha calificado.
Su producción literaria –poesía y teatro (fundó y dirigió con su hermano el Taller de Teatro de Trinidad)- se caracteriza por una fina sensibilidad emotiva y sensorial (particularmente visual) y una gran riqueza intercultural y transtextual, lo que requiere de un lector avisado y dispuesto a, como diría Umberto Eco, satisfacer las competencias solicitadas por el texto.
En sus poemas ha introducido reflexiones sobre la poesía, “Bosque de Europa”, en el que el referente nuclear es el drama vivido por el poeta ruso Osip Mandelstam bajo el régimen estalinista:
¿qué es la poesía, si merece el pan que se come,
más de una frase que los hombres pueden llevarse de la mano a la boca?De la mano a la boca, a través de los siglos,
el pan que perdura cuando los regímenes se han hundido,
cuando en su bosque de ramas de alambre,
gira un preso, masticando la única frase
cuya música perdurará más que las hojas.
A continuación reproduciré dos poemas breves de su amplia obra, en los que los aspectos apuntados podrán observarse en su singularidad.
And the name I use in the title of my post, provided by the critics, is not accidental. In 1990 Walcott published a very long unitary poem (about 400 pages), Omeros (Homer, "in the ancient language of the islands", says Walcott), the great Caribbean epic or odyssey, as it has been called.
His literary production -poetry and theater (he founded and directed with his brother the Trinidad Theater Workshop)- is characterized by a fine emotional and sensorial sensitivity (particularly visual) and a great intercultural and transtextual richness, which requires an alert reader willing to, as Umberto Eco would say, satisfy the competencies requested by the text.
In his poems he has introduced reflections on poetry, "Forest of Europe", in which the nuclear referent is the drama lived by the Russian poet Osip Mandelstam under the Stalinist regime:
what is poetry, if it deserves the bread that is eaten,
more than a sentence that men can put from hand to mouth?From hand to mouth, through the centuries,
the bread that endures when regimes have collapsed,
when in its forest of wire branches,
a prisoner turns, chewing on the only phrase
whose music will outlast the leaves.
Below I will reproduce two short poems from his vast oeuvre, in which the above aspects can be observed in their singularity.
ISLAS
A Margaret
Nombrarlas meramente pertenece a la prosa
de los diaristas, hacerse un nombre
para lectores que gozan de fama viajera
y son lo mismo sus camas y sus playas;
pero las islas sólo pueden existir
si hemos amado en ellas. Yo busco,
igual que el clima busca su estilo, escribir
versos ondulados como la arena, claros como la luz del sol,
fríos como el rizo de la ola, sencillos
como una vaso de agua de la isla.
Después de eso, sin embargo, saboreo,
como un diarista, sus estancias hechizadas por la sal
(tu cuerpo agitando el mar acanalado
de velas arrugadas), cuyos espejos pierden
nuestras confusas imágenes del sueño
como palabras que el amor esperaba usar
y las páginas de la marea borraron.Así, como un diarista sumergido en arena,
señalo la paz con que bendijiste
estas islas, haciendo descender
una fina escalera para encender las lámparas
contra el rumor de la marea nocturna, protegiendo
con una mano este manto agitado,
o simplemente desescamando el pescado para la comida,
las cebollas, el pan, el lucio, el pargo rojo,
y en cada beso el áspero sabor del mar
y la manera en que a la luz de la luna
os hicisteis al estudio de la terca paciencia
de la marea, aunque eso os parezca un despilfarro.
(De En la noche verde, 1962)
ISLANDS
Merely to name them is the prose
Of diarists, to make you a name
For readers who like travellers praise
Their beds and beaches as the same;
But islands can only exist
If we have loved in them. I seek
As climate seeks its style, to write
Verse crisp as sand, clear as sunlight,
Cold as the curled wave, ordinary
As a tumbler of island water;
Yet, like a diarist, thereafter
I savour their salt-haunted rooms
(Your body stirring the creased sea
Of crumpled sheets), whose mirrors lose
Our huddled, sleeping images,
Like words which love had hoped to use
Erased with the surf's pages.So, like a diarist in sand,
I mark the peace with which you graced
Particular islands, descending
A narrow stair to light the lamps
Against the night surf's noises, shielding
A leaping mantle with one hand
Or simply scaling fish for supper,
Onions, jack-fish, bread, red snapper;
And on each kiss the harsh sea-taste,
And how by moonlight you were made
To study most the surf's unyielding
Patience though it seems a waste.
(From In a Green Night, 1962)
Este poema, lleno de hermosas imágenes sensitivas, canta el amor por las islas, que son también una mujer en su presencia erótica y cotidiana, y hace volver la atención a su maravilla en una visión en la que se muestra la poética propia, al hablar de los caracteres de su poesía. En otro de sus poemas (“Mañana, mañana”) declara con precisión esa cosmovisión que supone las islas en su conciencia: “Haber amado un horizonte es insularidad” (la insularidad se convirtió en una imagen-concepto que fue desarrollada por el novelista y ensayista cubano Antonio Benítez Rojo). Y, por supuesto, la presencia casi omnímoda del mar, del que dijo: “el mar es la historia”.
This poem, full of beautiful sensitive images, sings the love for the islands, which are also a woman in her erotic and daily presence, and turns the attention to her wonder in a vision in which her own poetics is shown, when talking about the characters of her poetry. In another of his poems ("Mañana, mañana") he states with precision that cosmovision that supposes the islands in his conscience: "To have loved a horizon is insularity" (insularity became an image-concept that was developed by the Cuban novelist and essayist Antonio Benítez Rojo). And, of course, the almost omnipresent presence of the sea, of which he said: "the sea is history".
ARCHIPIÉLAGOS I
Al final de esta frase, empezará a llover.
Y al filo de la lluvia, una vela.Lentamente la vela perderá de vista las islas;
la creencia en los puertos de toda una raza
se perderá entre la niebla.La guerra de los diez años ha terminado.
El pelo de Helena, una nube gris.
Troya, un foso de ceniza blanca
junto al mar donde llovizna.La lluvia se tensa como las cuerdas de un arpa.
Un hombre con los ojos nublados la toca con sus dedos
y tañe el primer verso de La Odisea.
I ARCHIPELAGOES
At the end of this sentence, rain will begin.
At the rain's edge, a sail.Slowly the sail will lose sight of islands;
into a mist will go the belief in harbours
of an entire race.The ten-years war is finished.
Helen's hair, a grey cloud.
Troy, a white ashpit
by the drizzling sea.The drizzle tightens like the strings of a harp.
A man with clouded eyes picks up the rain
and plucks the first line of the Odyssey.
(From The Map of the World, 1986)
En este breve poema –del libro Mapa del nuevo mundo (1986), anterior a Omeros (1990)– Walcott honra el poder creador de la poesía, como lo muestra su primer verso, a través de una recreación de lo entonado en La Odisea por el aeda por excelencia, Homero (“hombre de los ojos nublados”, también como Tiresias), como si este estuviera iniciando su canto a Ulises en la vuelta a su isla Ítaca.
In this short poem -from the book Map of the New World (1986), prior to Omeros (1990)- Walcott honors the creative power of poetry, as shown in its first line, through a recreation of what was intoned in The Odyssey by the aeda par excellence, Homer ("man of the misty eyes", also as Tiresias), as if he were initiating his song to Ulysses on the return to his island Ithaca.
Referencias | References:
Walcott, Derek (1993). Islas (Prólo, selección y traducción: José Carlos Llop. España: La Veleta (Edit. Comares).
http://my-albion.blogspot.com/2018/03/islands-poem-by-derek-walcott.html
https://www.poetryfoundation.org/poems/47662/map-of-the-new-world
Si estás interesado en la obra de Darek Walcott, puedes ir a una selección en el siguiente enlace.
If you are interested in Darek Walcott's work, you can go to a selection in the following link.
Por ser un poema un poco extenso, no reproduzco el excelente poema de Walcott que pueden visitar aquí.
Gracias por su lectura | Thank you for reading.
Translated with www.DeepL.com/Translator (free version), except the poems.