Una de las experiencias visuales más sugestivas es la transparencia de las aguas, donde quizás cantamos tangencialmente al misterio, como lo hiciera el poeta Juan Ramón Jiménez en su gran poema: "La transparencia, Dios, la transparencia". Desde niño fue así en mí, y ya en la juventud, cuando vi las reproducciones de las pinturas de Claude Monet de su serie Los nenúfares y supe de su propósito (semejante al de nuestro Armando Reverón al pretender registrar en su pintura nuestra luz enceguecedora), se me quedó en mi pensamiento imaginal esa atracción. De modo que siempre que ha existido la circunstancia, he tratado de captar algo próximo a esa casi inasible búsqueda; como lo intenté en estas fotos que tomé hace unos años en un mágico lugar llamado "Poza Azul", que se encuentra en el sector Miraflores, del Estado Monagas, Venezuela (hay otra del mismo nombre en el Estado Sucre).
A continuación mis fotos, hechas con mi cámara no profesional Kodak EasyShare CD82, y un haiku escrito especialmente a partir de ellas.