Bailando la luna en su columpio de nubes,
No es posible apreciar si va a llover. La luna baila y mis ojos azules se sorprenden ahora de que son cafés.
La luz de la luna no sirve para mirarte la tez.
He barrido las excusas de mi tormento y ha quedado limpio el pasillo largo de mi soledad, aprieto en mi mano el último recuerdo, que es el último naipe de una truco de magia que no se dejó descifrar.
La suerte no sirve para descansar.
Siento mucho tu silencio y mi incapacidad para poderlo interpretar. El amor escoge los más insólitos recovecos para esconderse y esperar. He dejado todo limpio pero ni la luna o el sol, lo ha hecho brillar.
El amor no basta. Hace falta la fe.
Ya no hay luna bailando. Ya no hay sol brillando. Hay excusas revoloteando y una soledad pendenciera acechando. El pasillo largo está intransitable y el amor de tanto esconderse olvidó regresar...
A veces, solo a veces, el amor nada puede solucionar...
Julio, 23 del año 2007
Santa Ana de Coro
Estado Falcón-Venezuela