Puente hacia el mar
Llegado el momento de cruzar el
Puente hacia las aguas azules
que están frente a mí,
miro a los lados y veo el arenal ardiendo,
y las sombras de casi medio día.
Nada me detiene pero voy con paso lento
disfrutando lo que antes no vi.
Extraña singularidad humana
de ceguera
cuando lo tienes no lo ves y
cuando no lo tienes hay añoranza.
Evoco el mar, el sonido del oleaje y
sus azules confundiendo en el horizonte
con los mismos colores del firmamento;
es que acaso el cielo es mar fundido
o el mar es cielo reflejado.
Voy hacia ti, espérame,
déjame primero que cruce el puente que nos separa,
oliendo el salitre que emanas
por cada ola que se va
en tu rítmico y armonioso danzar.
Llegaré a ti, oh! mar de mis recuerdos,
pisaré fuerte la arena
y cada huella mía borrada por tu temperamento
será ahora tu recuerdo de mí;
me entregaré plácida a tus aguas frescas y cristalinas,
del Caribe Mar
voy a ti azul quitapesares
al arrullo del costero vientre maternal.
Espero que les haya gustado este poema.
Gracias por leer y bienvenidos los comentarios.
¡Saludos infinitos!

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