El fenómeno comunicacional del siglo XXI ha sido de pasar de grandes medios de comunicación a medios fragmentados y agrupados por los diversos públicos que atienden. En el siglo pasado para hacer llegar un mensaje a un familiar que estuviera en tierras lejanas dentro del mismo país era muy común ir a la radio para que los locutores hicieran el llamado. Luego poner un aviso en la prensa escrita y el mayor éxito era lograr salir en la televisión para difundir nuestro invaluable mensaje. Hoy la masificación de plataformas comunicacionales, la accesibilidad a medios tecnológicos así como el aumento en la necesidad de procesar información de manera inmediata ha facilitado el surgimiento de las redes sociales.
Del espacio público colectivo hemos pasado a una especie de espacio público privado, nichos comunicacionales formados por intereses grupales, como los vecinos de un condominio, grupos de amiggos de estudios y hasta grupos de excompañeros de militancia política. En estas Aldeas comunicacionales las personas sienten que pueden expresar libremente sus opiniones sin importar las reacciones de sus interlocutores. Sin embargo el objetivo de toda comunicación es en esencia la búsqueda del bien común se ve comprometida.
El experto norteamericano en comunicación el Dr. Silvio Waisbord profesor de la George Washington University señala:
“El potencial de diálogo que fomentan las plataformas digitales no resulta necesariamente en una comunicación democrática “
Frecuentemente los grupos que son creados para un objetivo inicial terminan con un comportamiento poco democrático de algunos de sus integrantes. Ante era el editor que ejercía el papel de semi dios griego para decir que se publicaba, hoy en día son aquellos que más megas tienen, que tienen los equipos tecnológicos más avanzados y sobre todo que tienen más tiempo para chatear que los demás los que terminan imponiendo la pauta comunicacional en un grupo.
Estos fenómenos socio comunicativos según los estudios del Doctor Waisbord han determinado que:
“La hostilidad de foristas en sitios de noticias y redes sociales es un síntoma de la polarización, sin ser su única razón, en tanto antepone la expresión individual al diálogo y, frecuentemente, la agresión al debate”.
La agresión comienza cuando alguno quiere imponer su verdad a los otros, cada día se refuerza en concepto de «posverdad». Es decir verdades parciales basadas en convicciones más que en datos o hechos. Nuevamente aparecen los juicos y creencias de los comunicantes y donde empieza la ardua tarea de comprender que los demás también tienen sus propios juicios y creencias.
Recuerde que los grupos sociales son de domino privado a pesar que puedan haber cientos de participantes, debe usted respetar a los otros participantes. También recuerde que con unos pocos mensajes de textos o unas cuantas imágenes no logrará hacer que otro cambie sus creencias y convicciones, si desea hacerlo busque conversaciones personales.
La intolerancia dificulta las oportunidades para la discusión y la implementación de una visión amplia e integradora de perspectivas y de nuevas narrativas. Las discusiones se vuelven utópicas e innecesarias cuando no hay incentivos para trascender las diferencias a partir de ideas progresistas de reconocimiento e inclusión de Otros, cuando se movilizan intereses particulares a expensas de intereses comunes.
soy coach Profesional y nuevo en HIVE BLOG mi sueño es escribir mi libro