Por sobre mi, se extiende una sinfonía convexa de criaturas celestes, son las astrodinas fractales que asoman sus cabezas por encima de las nubes, un poco aburridas y decepcionadas porque el sol les cerró la puerta interdimensional, para evitar que pasaran almas viejas al planeta, debido a la densidad atómica que lo inunda desde la frecuencia del miedo; ante la sucesión de eventos globales obscuros que están accionando en el mundo en estos momentos.
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_ ¡Les saludo inefables criaturas celestes!! desde acá abajo, desde las frecuencias inferiores que dominan mi realidad, que me impide estrechar sus manos y abrazarlas, pero trato de superar la densidad elevando mi estado de conciencia a niveles superiores, a fin de abrir espacios que me conecten con su naturaleza divina.
_Paz y luz hermano terrestre, gracias por sintonizar nuestra frecuencia, hemos recibido su mensaje , estamos enteradas de los grandes esfuerzos que hacéis para generar un flujo comunicacional con nosotras, sus hermanas mayores.
_¡Gracias! inefables seres de luz por atender a mi llamado.
_Pierde cuidado criatura terrestre, pero no es momento de perder tiempo en formalismos y charlas de cortesía insulsa, y formalismos desechables. Mejor presta atención al mensaje que te entregaré para que lo difundas a la humanidad:
Te entregaremos un diagrama del cielo, interpretado como podéis observar, somos más de 30 astrodinas posicionadas alrededor de varios planetas importantes a nivel de jerarquía astronómica, que están determinando una fuerte influencia cósmica en la experiencia del ser humano, a nivel individual y colectivo.
La constelación de Capricornio junto a su regente Saturno, que son los representantes de las estructuras por excelencia, están en una alineación planetaria muy inusual en los eventos del cielo astronómico. Se han trazado en el mapa astrológico líneas que ponen a temblar las estructuras haciendo que se fragmenten y se derrumben, para dar paso a nuevas edificaciones y esquemas renovados.
Desde que inició este año 2020, que suma 40, es decir cuarentena, esto significa que vuestro planeta necesita un descanso de cuarenta días, para sanarse, y para purificarse, para ello, necesita que el hombre despeje las áreas comunes, las calles, los espacios naturales, como los parques, el océano, los ríos, lo bosques, para poder respirar sin la presencia de la especie humana.
Como astrodinas, funcionamos en la exaltación de los gigantes del sistema solar que son, Júpiter, Saturno y Plutón.
Desde el mes de enero Saturno y Plutón, se juntan en una conjunción, cuya colisión es sinónimo de guerras, enfrentamientos, pandemias y situaciones inusuales. En el pasado hace 500 años, cuando éstos dos cuerpos celestes se juntaron, provocaron el brote la plaga que azotó al antiguo Egipto, la gripe española, años después detonó la peste bubónica y posteriormente el sida.
Así hermano, que debéis alertar a la sociedad terrestre sobre los momentos de enorme crisis, angustia, e incertidumbre que azota actualmente a la humanidad hermana, donde se pone de manifiesto la frialdad entre naciones e individuos, donde ni siquiera se pueden saludar con un beso, ni con un abrazo, ni darse un apretón de manos; donde el ecosistema está recuperando los terrenos perdidos que están invadidos hace rato por el hombre.
Esto genera un profundo miedo a la muerte, al no poder controlar la situación, la que siempre están acostumbrados a manejar, con encierro obligatorio y la amarga sensación de pérdida de la libertad, convirtiendo vuestra mente, cuerpo y emociones, en un campo de batalla, lo que hace sacar lo peor, pero también lo mejor de vosotros.
En esa última frase que acabo de deciros, quiero detenerme, porque toca referirnos ahora a la manera de dignificar esos procesos que sin duda son de trabajo interior y estrictamente personal, pero, abriéndose hacia lo colectivo, para que puedan medirse en la convivencia con los suyos más cercanos y aprender a manejarse en espacios más pequeños; apostando por la flexibilidad, la tolerancia y dejar la manía de querer controlarlo todo.
Esta dignidad fractal como astrodinas que te estamos entregando, es para que lo internalices tú como individuo primeramente, y luego para que entregues el mensaje al colectivo social, porque es necesario que la humanidad trabaje de una vez por todas sobre sí mismo y que extienda un puente que conecte su conciencia con sus semejantes y con el planeta en general para sanar y conciliar.
Es todo amado hermano, confiamos en que llevarás el mensaje a tus hermanos terrestres.
_Gracias...
Fue lo que tímidamente atiné a decir, porque al tiempo que terminaba de pronunciar la última sílaba, rápidamente el cielo cubrió su cúpula empírea con palmoletas de blanco torchón; y en ese mismo instante, las astrodinas se desvanecieron, junto con las formas caprichosas y efímeras de las nubes.
Hasta aquí mi diálogo con las astrodinas del espacio
Gracias amigos