Saludos amigos, el día de hoy continuaré desarrollando el tema de la Ontocracia (Vocablo Griego que significa Gobierno del ser), la forma de gobierno ideal que debería implementarse en nuestra sociedad, debido al patrón de vida que ofrece. En la que todas las partes (Individuo - Sociedad), están seriamente comprometidas con todas las acciones que implica ocupar un mismo espacio, hacia el colectivo; gobernado desde el interior particular de cada individuo que lo habita, hacia el entorno que ocupa.
Les invito a ingresar a este link donde podrán leer la primera part de este tema tan interesante : @sincroniadivina/la-ontocracia-bio-evolutiva-parte-1-un-modelo-de-gobierno-para-el-ser-respondiendo-a-los-principios-universales-de-la
Si el individuo falla, la sociedad falla
Porque forman parte de un engranaje colectivo en el que cada acción ejecutada desde lo individual, repercute automáticamente en el tejido social del cual forma parte. Donde ya no se escucharán frases como:
La culpa es del gobierno, de lo que ocurre en el mundo
Frase que se escucha reiteradamente en los modelos de gobiernos actuales, que conforman una jungla de super vivencia permanente imperado por un estilo de vida vertical, dominado por depredadores que se comen todos los recurso porque están en la cima de esa línea vertical, mientras los de abajo mueren de hambre o sobreviven con las sobras que caen desde lo alto.
La Ontocracia es un sistema de gobernanza que opera desde la horizontalidad sin la existencia de clases sociales ni estaturas morales, basada en un pensamiento abierto y renovador, se necesita de una intención de pensamiento despierto deslastrado de los esquemas tradicionales en instalando en nuestra psiquis intenciones, voluntades con acciones y propósitos que apuesten por un bien común partiendo de un un deseo consciente individual.
Más que una forma de gobierno, la Ontocracia se concibe como un estilo de vida pero a nivel macro social, en el que se intenta colocar en su lugar los conceptos equivocados de Lo políticamente correcto, que concebido con las interpretaciones modernas, resulta bastante peligroso para el inconsciente colectivo, pues absorbe los elementos que le resultan útiles para su conveniencia, obviando las necesidades del resto, y por ende, olvidándose de su entorno.
En el modelo Ontocrático, tenemos la oportunidad de ingresar a una escuela de regeneración humana en todos los estadios de nuestra existencia, donde podemos aprender a "gobernar" primero nuestra sociedad interna, educando cada uno de nuestros sentidos físicos y sutiles y todo nuestro sistema celular configurado desde nuestro sistema cerebral que es la "tarjeta madre" de todo nuestra máquina humana y todo lo que ella conforma con sus cinco centros operarios desde lo emocional, intelectual, instintivo, motor y sexual.
Si no somos capaces de gobernar nuestra propia naturaleza humana, mucho menos podríamos desenvolvernos en una sociedad con naturaleza individual diversa
Una sociedad ontocrática define sus propias leyes, decide en conjunto cada una de sus normas, obligaciones y derechos que les corresponde. Auto-creando y renovando continuamente sus postulados de acuerdo a las necesidades que vayan surgiendo, y se promulgan en un consenso colectivo, luego de ser analizadas profundamente.
Si por alguna razón un individuo o grupo difiere de la complementación de alguna ley, regla, norma o postulado, se tomará en cuenta su opinión y dicha ley se somete a prueba por un tiempo determinado a fin de evaluar su efectividad o no dentro del proceso de su aplicación.
Coresponsabilidad desde el ser, en constante accionar consciente de tus propias tareas
En una especie de democracia delegada, en la que todos en absoluto, menos los niños por supuesto, tienen responsabilidad sobre lo que delegan y postulan, de manera racional, lógica e intuitiva. El último termino, intuitiva, les podrá hacer un poco de ruido, por ser la intuición ni racional ni lógica, pero recuerden que estamos hablando desde el ser, desde la doctrina del corazón, en la que existe una integración con el todo; no se puede inclinar la balanza hacia un solo lado porque habría entonces un desequilibrio.
No se puede ser absolutamente intelectual, porque correríamos el riesgo de convertirnos en tiranos, no se puede ser absolutamente emocional porque nos convertiríamos en unos tontos; la intención es, racionalizar el corazón, y sensibilizar el cerebro, he ahí la esencia del equilibrio.
En la aplicación de igualdad, vale mejor la equivalencia
En la actual sociedad que habitamos el término igualdad es el más solicitado, pero es una palabra muy vulnerable y susceptible a la manipulación por los políticos de los gobiernos del mundo, acostumbrados a dictar un discurso lleno de emotividad y populista capaz de llegar a los corazones vulnerados del humano lastimado por la pobreza y carencias de toda índole.
La equivalencia social, está libre de injerencismo e intromisión, por parte de la desvirtuada concepción de la terminología política actual. La aplicación de la equivalencia en la ontocracia se refiere a la igualdad si, pero en términos de cantidad equitativa, función, valor, potencia y eficacia entre todos los actores corresponsables que conforman y conducen a la sociedad.
Bien estimados amigos, hasta aquí llego con esta segunda entrega del tema sobre un modelo de sociedad diferente en, la que cada individuo es responsable de lo que construye por un bien común, les espero en una tercera parte en la que ahondaremos un poco más sobre el particular.
Gratitud infinita amigos, gracias por venir