Las llamadas "Chinches asesinas" del orden Hemiptera y el suborden Heteroptera
¿Benéficas o dañinas?
Entre tantas variedades de aquellos peculiares organismos que solemos llamar de manera informal como "chinches", existen miles de ellos que se adaptaron para formar parte de las grandes castas depredadoras que habitan en este planeta, siendo muy eficaces y activas en la búsqueda constante de presas. A su vez, a estas pequeñas, sigilosas y expertas asesinas podemos encontrarlas en cualquier ecosistema terrestre que reúna las condiciones optimas para sus permanencias, estando perfectamente posicionadas como magistrales cazadoras de acecho algunos miembros de taxones como el Phymatidae, Nabidae o la de mayor popularidad entre las mencionadas como ejemplo, la Reduviidae, pudiendo muchas de estas "chinches" encontrar un valioso aunque poco respetado lugar dentro de los sistemas de producción del hombre (agroecosistemas) como organismos benéficos.
No obstante, siempre hay algo en ellas que suele causar temor en las personas y es el factor peligrosidad, siendo esta una de las preguntas frecuentes entre aquellos que son poco seguidores de los insectos. En este tema referido a las llamadas "chinches" la mala fama precede principalmente por una subfamilia compuesta por un estimado de 140 especies llamada Triatominae, cuyos miembros se alimentan de sangre y pueden transmitir ciertas enfermedades de peso; aun así, este número se queda muy corto o pequeño frente al tamaño real de la familia que asciende a cifras cercanas a las 7.800 especies en donde casi todas son pequeñas máquinas biológicas de depredación, es decir, solo en esta familia reconocida en el campo científico como Reduviidae hay más beneficio para los ecosistemas en lo que a equilibrio natural se refiere y la peligrosidad real para el humano radicaría solo en esas 140 especies de "chinches" que integran a los triatóminos. En este sentido, no podemos incluirlas a todas en el mismo costal como dañinas, pero incluso debemos respetar a las depredadoras porque en ciertas situaciones muy aisladas pueden defenderse y propinar picaduras que aunque no sean peligrosas, si pueden ser dolorosas o molestas.
Continuando con la misma línea de ideas mencionadas anteriormente, en las imágenes se presenta a un ejemplar de esta misma familia (Reduviidae) que, aunque es benéfico, ha adquirido una fama no muy positiva por ciertos accidentes con humanos en los que ha estado involucrado a lo largo del tiempo, a este pequeño y llamativo espécimen lo encontré dentro de un recipiente con agua en mi vivienda en el estado Lara (Venezuela). Cabe destacar que esta es primera vez que veo a esta especie directamente, ya que solo había llegado a verla en imágenes y había escuchado algo sobre dicho redúvido en ciertos comentarios hace algún tiempo, investigando un poco sobre la distribución geográfica de este "chinche" resulta que no hay reportes registrados de esta dentro del estado Lara, pero sí en otros estados colindantes, así que su presencia estaría reafirmándose más dentro de Venezuela.
Al sacarlo del recipiente de agua ya estaba inerte y realmente no sabía cuanto tiempo llevaba dentro del agua, por lo que creí que esta chinche ya estaba muerta. En vista de que no recordaba el nombre de esta especie hice algunas preguntas a algunos colegas que me confirmaron que dicho ejemplar era miembro de un muy pequeño género que recibe el nombre de Rasahus, el mismo consta tan solo de unas 34 especies aproximadamente en el mundo, de estas solo 3 han sido confirmadas dentro del territorio Venezolano, fue aquí cuando inicié la mencionada investigación sobre la distribución geográfica mencionada en el párrafo anterior.
Volviendo a la vida como el ave fénix ¿Cómo resisten estar bajo el agua y no mueren rápidamente?
Tras varios minutos sin señales de vida, este pequeño Rasahus sp que creía muerto mostró parte de la gran resistencia que caracteriza a los insectos para reponerse ante situaciones adversas, volviendo a recuperar su movilidad y fuerza por sí mismo tras haber estado sumergido en el fondo de un recipiente con agua, de esta forma, a la izquierda vemos a este "chinche" inerte tras sacarlo del agua y a la derecha el mismo completamente recuperado del mal momento que vivió. Esto no quiere decir que sean indestructibles o que cualquier evento de origen natural no pueda matarlos, sino que sus propios cuerpos les confieren más resistencia ante ciertas situaciones como la inmersión en el agua, logró vivir este "chinche" porque todavía tenía oxigeno en su interior, al caer en el recipiente sus espiráculos que son los conductos por donde entra el oxigeno se cierran y el oxigeno que había en su interior queda atrapado, logrando de esta forma prolongar su vida por varios minutos, el ejemplar de Rasahus sp de las fotos se cansó y las funciones de su cuerpo se redujeron, por suerte para él logré sacarlo a tiempo, ya que al consumirse el oxigeno el espécimen hubiera muerto como cualquier otro organismo no adaptado para el entorno acuático.
Volviendo al tema pertinente a los detalles de este ejemplar, es importante comenzar describiendo un poco lo referente a sus características, lo primero que podemos notar es que la coloración que predomina sobre su cuerpo de este miembro de Rasahus es un acentuado color negro que se extiende en casi toda la totalidad de su cuerpo; sin embargo, en las bases de sus alas anteriores (hemiélitros) encontramos marcas alargadas de un tono amarillo muy claro que también posee en algunos segmento de las patas, específicamente a nivel de los fémures. De igual manera, lo que más llama la atención es que precisamente en cada hemiélitro tiene 1 mancha redondeada de un color amarillo muy intenso que destaca más porque el color base de su cuerpo es el negro, esta mancha que recuerda a un lunar amarillo podemos interpretarla como un color aposemático o de advertencia, ya que este pequeño Rasahus spp. puede propinar una picadura que aunque no es letal para organismos grandes, si puede ser muy dolorosa.
El tamaño de este ejemplar es moderado y su cuerpo mantiene ciertos grados de robustez, el vuelo de los Rasahus no es rápido y es algo tosco, pero es justo lo que necesita para alcanzar otros lugares dentro del entorno en el que se encuentre, aprovecho para añadir que este ejemplar no tiene aguijón, su medio de alimentación y de defensa radica en su rígido aparato bucal que tiene una forma tubular puntiaguda, es una probóscide o estilete que esta "chinche" inserta en sus víctimas para succionar fluidos, al mismo tiempo que esto ocurre inyecta su saliva que tiene toxinas paralizantes y que ayudan a que la succión del contenido de su presa sea más efectiva, estas mismas toxinas son las que pueden generarnos dolor u otros síntomas si este Rasahus decide usar su pieza bucal para defenderse.
Otra cosa que pude notar en este ejemplar es que al sentirse amenazado puede emitir pequeños sonidos, esto pude comprobarlo justo al momento de moverlo para tomarle las fotografías y su reacción era emitir pequeños "chirridos" mientras encaraba la pinza que estaba empleando, por las características mencionadas y otras pude realizar las pertinentes comparativas para identificarlo como un Rasahus hamatus, precisamente la especie del género que tiene una reputación más marcada por los múltiples casos documentados sobre accidentes con su dolorosa "picadura" sobre humanos. Otro detalle que pude notar al revisar distintas fotografías de la especie R. hamatus es que los colores amarillentos pueden ser ligeramente variables entre ejemplares de la misma especie, teniendo algunos este color más cercano al anaranjado, aunque desconozco si el sexo del ejemplar (dimorfismo) influye en esta característica mencionada.
Como ya había mencionado, este género reúne poco más de 30 especies, pero también es importante agregar que solo se encuentra dentro del continente americano, no son tan comunes de encontrar a comparación de otras variedades de la familia, pero la R. hamatus es la más famosa y una de las más documentadas del género a raíz de los accidentes que han ocurrido con esta especie en particular.
Dados los colores que tiene el ejemplar, es principalmente reconocido por esa marca circular que tiene en cada ala anterior, lo que la ha hecho ser llamada vulgarmente como "lunar amarillo", su alimentación se basa en la depredación de otros insectos, puede incluso someter a especímenes de su tamaño o ligeramente más grandes gracias a la potente toxina que lleva la saliva de esta "chinche", por lo que dentro de este contexto los R. hamatus son benéficos por ser agentes de control de otras especies que si pueden ser plagas, además las experiencias ya nos han demostrado que hay que marcar una línea de respeto hacia estos ejemplares y evitar el manipularlos directamente para evitar accidentes.
A pesar de lo doloroso que puede ser el piquete generado por el aparato bucal del ejemplar presentado sumado a las toxinas que lleva en su saliva, hasta ahora no hay incidencias muy criticas como la muerte de una persona afectada por una R. hamatus, las posibles complicaciones que pudieran generarse dependen mucho del organismo de la persona afectada, pues, para algunos una simple picadura de cualquier insecto puede tener una reacción peor que la de otros, de ahí mi continuo énfasis en respetar a los artrópodos y evitar la manipulación directa si hay desconocimiento de lo que esté frente a tus ojos.
Todas las fotografías compartidas pertenecen al autor
. Las fotos fueron editadas con la aplicación Canva y fueron obtenidas a través de un teléfono Redmi 8A junto a otros accesorios.
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