Este blog nace con la intención de unir identidades lejanas. Lejanas en el espacio, en el tiempo y en su sombra. Y es que a pesar del olvido y desde cierta perspectiva, estas identidades sólo son atravesadas por la música. El otro día, sin ir más lejos, buscando en una bolsa que era el caos de cosas que pasar a limpio, encontré esta nota que decía: "Busca Flor de té. Raquel Meller"
Raquel Meller, una celebridad de su tiempo ante cuya voz Chaplin cayó rendido, desterrada impunemente por el propio tiempo. Os animo a llevarle siempre la contraria, a daros el placer de revivir voces calladas. En esas andaba yo, escuchando su voz y mirando fotografías cuando en concreto una me llamó la atención. Era la fotografía de una imponente medusa imperial y satisfecha, reina de los mares de la música, sentada en el reposabrazos de una silla.
Nunca me dejará de sorprender todo el bien que nos hace la técnica a la hora de salvaguardar un destello de lo que fue, en otro devorador tiempo, la genialidad.
Si me permitís, ya os dejo con su música y su imagen de desproporciones acuáticas.
Os escribo pronto sobre la música encerrada en la flor del té.