Hola, mis amigos, en especial los de Daily Blog. Que placer saludarlos para contarles sobre mi día.
En la mañana visitamos el poblado de Bauta en busca de algunos insumos y terminamos sentados en un sitio muy acogedor. El sol del mediodía caía sobre las calles de ese municipio artemiseño que aún conserva el ritmo pausado de los pueblos con historia. Habíamos salido temprano, recorrimos varias tiendas, el parque central, saludamos a algunos amigos.
Hello, my friends, especially those from the Daily Blog. What a pleasure to greet you and tell you about my day.
In the morning, we visited the town of Bauta in search of some supplies and ended up sitting in a very cozy spot. The midday sun fell on the streets of this municipality in Artemisa, which still preserves the slow pace of towns with history. We had left early, visited several shops, the central park, and greeted some friends.



Pero el hambre comenzó a cantar bajito en nuestros estómagos. Y fue entonces cuando, doblando de una calle hacia la carretera central, vimos el letrero: “Café María”. Un espacio techado pero abierto, también hay una puerta de madera que dice Reservado Cafe con amigos, un apartado especial para quienes prefieren un poco más de privacidad, comodidad, airto acondicionado y otras bondades.
But hunger began to softly sing in our stomachs. And that's when, turning from a street onto the main road, we saw the sign: "Café María." A covered yet open space; there's also a wooden door that says "Reserved Café with Friends," a special section for those who prefer a bit more privacy, comfort, air conditioning, and other perks.




En el salón se escuchaba una música tenue y apropiada más bien para personas de cuatro décadas, el sonido inconfundible de los tenedores en los platos con pizzas y espaguetis, tambien parecía música.
In the dining area, soft, fitting music played—perfect for people in their forties—and the unmistakable sound of forks on plates with pizzas and spaghetti also seemed like music.



Entramos y una joven camarera con delantal negro, nos recibió como si nos esperara desde siempre. Nos sentamos y nos mostró la carta. Sin pensarlo dos veces, pedimos: “Dos pizza, dos ensalada fría, una malta y una cerveza bien fría”.
We went in, and a young waitress with a black apron welcomed us as if she had been expecting us forever. We sat down, and she showed us the menu. Without thinking twice, we ordered: "Two pizzas, two cold salads, one malta, and a very cold beer."



El servicio no demoró mucho. La ensalada fria fue lo primero en llegar, una delicia la verdad. La pizza llegó luego: masa gruesa, queso fundido que se estiraba y un toque de orégano que llenó el local. La ensalada fria tenía aceitunas y era el contrapunto perfecto entre lo dulce y lo ácido. Muy bien que nos vimo esa pausa luego de haber caminado medio pueblo. Mi compañero me sirvió la malta en una jarra negra, y después abrió la cerveza con un suspiro de satisfacción. El primer sorbo de cerveza helada contra el calor de la calle fue un premio.
The service didn't take long. The cold salad arrived first—truly delicious. The pizza came next: thick crust, stretchy melted cheese, and a touch of oregano that filled the place. The cold salad had olives and was the perfect counterpoint between sweet and sour. We really enjoyed that break after having walked through half the town. My companion poured the malta into a black pitcher, and then opened the beer with a sigh of satisfaction. The first sip of ice-cold beer against the heat of the street was a prize.




Es un sitio muy acogedor y por lo visto muy visitado. Con un ambiente agradable y un servicio ágil. Comimos trabquilos en un silencio cómplice. Solo se oía el crujido de la masa, el choque de los vasos y alguna conversación de fondo entre los clientes de Bauta u otra parte, como nosotros.
It's a very cozy spot and, apparently, very popular. With a pleasant atmosphere and quick service. We ate calmly in a companionable silence. You could only hear the crunch of the crust, the clinking of glasses, and some background conversation among customers from Bauta or elsewhere, like us.


Todo estubo con muy buena calidad y un trato de excelencia. A veces lo sencillo es lo que más rico sabe. Terminamos nuestras bebidas y pedimos otra cerveza para compartir. El café María no tiene grandes lujos y pretensiones, ni música a todo volumen, eso atrae a las personas a llegarse allí. Allí solo tienen buen gusto para recibir a los caminantes. Ya sé que es un lugar al que voy a volver.
Everything was of very good quality, and the service was excellent. Sometimes the simplest things taste the best. We finished our drinks and ordered another beer to share. Café María has no great luxuries or pretensions, no blaring music—that's what draws people in. They just have good taste in welcoming wayfarers. I already know it's a place I'll return to.


Al pagar, por supuesto que le dejamos una modesta propina a la camarera quien agradeció con una sonrrisa y una gracias. Salimos con el estómago lleno y listos para el retorno. De regreso, repitieron mentalmente la ruta: Bauta, sus calles tranquilas, un café con nombre de mujer, la pizza compartida, la ensalada fría y esas burbujas de Malta y cerveza que convirtieron un mediodía cualquiera en un recuerdo para siempre. Porque en Bauta, como en la vida, lo importante no es adónde vas, sino con quién te sientas a la mesa.
When paying, of course we left a modest tip for the waitress, who thanked us with a smile and a "thank you." We left with full stomachs, ready for the return trip. On the way back, I mentally retraced the route: Bauta, its quiet streets, a café with a woman's name, the shared pizza, the cold salad, and those bubbles of malta and beer that turned an ordinary midday into a memory forever. Because in Bauta, as in life, what matters isn't where you're going, but who you sit down at the table with.

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