Hay días en los que llueve y hace frío y yo preferiría quedarme leyendo un libro y tomando una deliciosa bebida caliente, pero me toca trabajar por la tarde, el horario más pesado. Entonces, de mala gana, me arreglo para salir, pero una vez fuera mi cuerpo se empieza a llenar de energía y me doy cuenta de que (si la lluvia no es muy fuerte) salir en esas condiciones no está tan mal.
Yo olvidé mi paraguas.
Llegué a mi destino un poco temprano y mientras esperaba me puse a caminar bajo los pequeños salientes de los edificios para protegerme de la llovizna y a la vez hablaba por teléfono con mis primos. Luego encontré un buen lugar, una plaza con un pequeño techo, pero los bancos estaban mojados, así que me senté un poco en el borde del respaldar de uno de ellos. En esa misma plaza, en los minutos que me quedaban antes de entrar a mi turno, pude fotografiar algunas flores que se veían muy bonitas con las gotas de lluvia que les cayeron, y también a un pequeño amigo que se acercó al banco.
Y aquí llegó mi pequeño amigo
Al principio se movía demasiado rápido para ser capturado por mi lente. Su colita escapando del cuadro se ve muy graciosa.
Y aunque su cara tenía una expresión enojada, en realidad nos hicimos amigos.
Y así fue como tratando de evitar mojarme acabé sentada bajo un pequeño techo en una plaza bonita, rodeada de mucho color y pajaritos saltarines que no tienen tanto miedo de las personas porque estarán acostumbrados a que les den migajitas de pan, y la lluvia, al contrario de lo que se suele pensar, llevó a que pasara unos minutos relajantes antes de entrar a trabajar.
Espero que llueva o haga sol, ustedes estén teniendo una linda semana 💜. Gracias por leerme y darme su apoyo✨ nos vemos pronto 🤗.