A inicios de 1967 surge la idea de crear una nueva institución universitaria y, para tal fin, se conformó una comisión, integrada por 4 expertos en educación superior, a fin de que realizara un estudio y presentara una propuesta para la creación de un centro de educación superior especialmente en ciencia y tecnología. En julio de ese mismo año, el entonces presidente de la república, Raúl Leoni, creo la Universidad de Caracas, como un instituto experimental de educación superior destinado a establecer estudios e investigaciones en ciencias, tecnología y humanidades; las actividades académicas se iniciaron en Ciencias Básicas e ingeniería. La universidad cambió su nombre a Universidad Experimental Simón Bolívar (USB en adelante) a petición de integrantes de la comunidad universitaria, la Academia de la Historia y la Sociedad Bolivariana de Venezuela. Las primeras autoridades nombradas por el gobierno en 1969 que darían inicio a las actividades de la universidad fueron: Ernesto Maíz Vallenilla, Rector, Francisco Kerdel Vegas, Vicerrector Académico y Federico Rivero Palacios, en el cargo de Vicerrector Administrativo: pasados 6 meses del nombramiento de las autoridades se inauguró la universidad en la antigua hacienda de Sartenejas, ubicada en el valle del mismo nombre, allí se instaló el cuerpo rectoral en una vieja casona colonial restaurada, única edificación que queda en pie de la antigua hacienda y donde, además del rectorado, funcionó el paraninfo, hasta que se construyó la sede actual.
La USB fue creada con dos fines fundamentales, por una parte, para apuntalar el desarrollo tecnológico y económico del país en momentos en que se planificaba la construcción de grandes obras de ingeniería como la central hidroeléctrica del Guri y el metro de Caracas, entre otras. Y otro fin, no tan loable, cual fue la de crear una institución universitaria alejada de los conflictos sociales que se sucedían, para la época, entre las universidades autónomas y el gobierno nacional: por ello era necesario que esa nueva universidad estuviese alejada de los conflictos que “interrumpían las clases”.
La Simón, como cariñosamente la denominan sus estudiantes, tiene dos sedes, la principal en Sartenejas y otra en el litoral Central del Estado Vargas. La sede de Sartenejas tiene una extensión de 230 hectáreas, cuenta con 78 edificios, con más de 4000 espacios internos que albergan 190 aulas, laboratorios, una espaciosa Biblioteca de 4 plantas con espacios internos para exposiciones artísticas, oficinas administrativas y de servicios, vías internas para circulación y estacionamientos para vehículos, además de un poco mas de 20 hectáreas para recreación y deportes, incluidos 124.000 metros de caminerías y rutas diseñadas por el arquitecto paisajista español Eduardo Robles Piquer. El campus cuenta con 165 hectáreas de protección ambiental. El arquitecto venezolano José Hoffman de la UCV fue el encargado de diseñar los edificios de aulas, auditorios, y las áreas deportivas, inaugurados en 1974. Por otra parte, existen 5 fuentes ornamentales, algunas obras de arte a cielo abierto, entre las cuales destaca el jardín cromo vegetal que consta de 53.000 plantas y que es un regalo que le hiciese a la universidad el gran artista venezolano Carlos Cruz-Diez. El núcleo del litoral, creado en 1976, lamentablemente destruido por la tragedia de Vargas en 1999, se encuentra situado en la hacienda colonial Camurí Grande en Naiguatá.
La estructura organizativa de la universidad es muy diferente al modelo tradicional del resto de las universidades públicas del país: llamada “forma matricial”, consiste, por una parte, de unidades que diseñan, planifican, coordinan y evalúan los programas de docencia e investigación, y, por otra parte, unidades de ejecución, apoyo y servicios de los programas. La universidad posee un Consejo Directivo Universitario encargado de dictar las normas para su conducción académica y administrativa y un Consejo Académico que planifica, coordina y controla todo lo referente a la docencia, la investigación y la extensión de la misma. En lugar de las tradicionales facultades, la USB cuenta con departamentos agrupados por asignaturas con contenidos comunes.
La universidad ofrece 20 carreras en ciencias básicas, ingenierías, arquitectura y urbanismo, así como algunas licenciaturas y títulos de TSU en diferentes áreas de conocimiento, que han aportado al país más de 37.000 egresados. Los estudios de postgrado, se iniciaron en 1971 con especializaciones en filosofía, ciencias de la salud, economía y administración, las cuales no formaban parte del núcleo central de la docencia e investigación de la universidad como un todo. En la actualidad la USB ofrece unos 80 programas de postgrado, 14 de ellos de doctorado, que han titulado a unos 7000 egresados, entre especialistas, magister y doctores.
Debido a la situación del país todas las universidades han sufrido la renuncia de buena parte de su cuerpo docente, especialmente los formados con títulos de cuarto nivel (magister y doctores). Solo la USB ha perdido entre el 2008 y el 2018 mas de 860 docentes altamente calificados; una cuarta parte de sus estudiantes no se presentaron a las aulas para el primer trimestre de 2018. Esta situación ha hecho que la máxima autoridad de la universidad declarara que el gobierno no comprende ni respeta el rol de las universidades y su postura crítica: “A este gobierno le causa terror que haya gente, intelectuales que estén haciendo análisis. Además, proponiendo soluciones, porque nosotros no solo criticamos, pero esas soluciones no acompañan las políticas del gobierno” (citado por Luigi Sánchez, en Hace 50 años se fundó la USB*, 18 de julio de 2017; palabras sabias que nos recuerdan lo que hemos estado oyendo decir a los lideres universitarios prácticamente desde que se restableció la democracia en enero del 58, del siglo pasado, en nuestro país.
*https://www.el-carabobeno.com/50-anos-se-fundo-la-universidad-simon-bolivar/
La USB ha forjado dentro de sus egresados una identificación con su alma mater hasta tal grado que la Asociación de Egresados de la USB ha creado programas de incentivo económico para la permanencia de profesores en la universidad y becas para los estudiantes con dificultades económicas; en este sentido se ha creado un programa denominado “volver a la Simón” para que los egresados de esa casa de estudios colaboren con la docencia y la investigación de la institución a fin de mantenerla en pie, a pesar de todas las vicisitudes. Por su parte, los egresados, que se encuentran dentro y fuera del país, han creado AlumnUSB, una agrupación constituida por una red de ex alumnos que alcanza la estimable cifra de mas de 26.000 egresados que han donado a la universidad: computadoras, materiales para los laboratorios, becas estudiantiles y aporte monetario a los profesores. Desde su creación, los egresados han colaborado con el equivalente al precio de una taza de café en la ciudad donde viven, lo que ha ocurrido en mas de 50 ciudades alrededor del mundo y que ha originado donaciones de mas de 1200 egresados en 45 países, a los que se han sumado los aportes de algunas empresas como Google, Apple y Amazon.
[ENG] The Simón Bolívar experimental University
At the beginning of 1967 the idea of creating a new university institution arose and, for this purpose, a commission was formed, made up of 4 experts in higher education, in order to carry out a study and present a proposal for the creation of a center of higher education especially in science and technology. In July of that same year, the then President of the Republic, Raúl Leoni, created the University of Caracas as an experimental institute of higher education destined to establish studies and research in science, technology and humanities; Academic activities began in Basic Sciences and engineering. The university changed its name to Universidad Experimental Simón Bolívar (USB hereinafter) at the request of members of the university community, the Academy of History and the Bolivarian Society of Venezuela. The first authorities appointed by the government in 1969 who would start the activities of the university were: Ernesto Maíz Vallenilla, Rector, Francisco Kerdel Vegas, Academic Vice-Rector and Federico Rivero Palacios, in the position of Administrative Vice-Rector: 6 months after the appointment of The authorities inaugurated the university in the old farm of Sartenejas, located in the valley of the same name, there the rectorial body was installed in an old restored colonial house, the only building that remains on the old farm and where, in addition to the rector's office, was the ´paraninfo’, until the current headquarters was built.
The USB was created with two fundamental purposes, on the one hand, to underpin the technological and economic development of the country at a time when the construction of large engineering works such as the Guri hydroelectric plant and the Caracas metro, among others, was planned. And another goal, not so laudable, which was to create a university institution away from the social conflicts which occurred, at that time, between the autonomous universities and the national government: for this reason it was necessary that this new university be away from the conflicts that "disrupted classes."
La Simón, as its students affectionately call it, has two branches, the main one in Sartenejas and the other on the Central coast of the Vargas State. The Sartenejas headquarters covers an area of 230 hectares, has 78 buildings, with more than 4000 internal spaces that house 190 classrooms, laboratories, a spacious 4-storey Library with internal spaces for artistic exhibitions, administrative and service offices, internal roads for circulation and parking for vehicles, in addition to a little more than 20 hectares for recreation and sports, including 124,000 meters of walkways and routes designed by the Spanish landscape architect Eduardo Robles Piquer. The campus has 165 hectares of environmental protection. The Venezuelan architect José Hoffman of the UCV was in charge of designing the buildings for classrooms, auditoriums, and sports areas, inaugurated in 1974. On the other hand, there are 5 ornamental fountains, some open-air works of art, among which stands out the vegetable chrome garden that consists of 53,000 plants and that is a gift that the great Venezuelan artist Carlos Cruz-Díez made to the university. The nucleus of the coastline, created in 1976, unfortunately destroyed by the Vargas tragedy in 1999, is located in the colonial Camurí Grande farm in Naiguatá.
The organizational structure of the university is very different from the traditional model of the rest of the public universities in the country: called “matrix form”, it consists, on the one hand, of units that design, plan, coordinate and evaluate teaching and research programs, and, on the other hand, units of execution, support and services of the programs. There is a University Board of Directors in charge of dictating the rules for its academic and administrative management and an Academic Council that plans, coordinates and controls everything related to teaching, research and its extension. Instead of the traditional faculties, the USB has departments grouped by subjects with common content.
The university offers 20 careers in basic sciences, engineering, architecture and urban planning, as well as some TSU degrees and degrees in different areas of knowledge, which have contributed more than 37,000 graduates to the country. Postgraduate studies began in 1971 with specializations in philosophy, health sciences, economics and administration, which were not part of the central nucleus of teaching and research at the university as a whole. Currently, the USB offers some 80 postgraduate programs, 14 of them doctorates, which have awarded some 7000 graduates, including specialists, magister and doctors.
Due to the situation in the country, all the universities have suffered the resignation of a good part of their teaching staff, especially those trained with fourth-level degrees (magister and doctorate). Only the USB has lost between 2008 and 2018 more than 860 highly qualified teachers; a quarter of its students did not show up to the classrooms for the first quarter of 2018. This situation has caused the highest authority of the university to declare that the government does not understand or respect the role of universities and their critical stance: “This government is terrified that there are people, intellectuals who are doing analysis. In addition, proposing solutions, because we not only criticize, but those solutions do not accompany the government's policies”, quoted by Luigi Sánchez, in USB was founded 50 years ago*, July 18, 2017; wise words that remind us of what we have been hearing university leaders say practically since democracy was restored in January 58, last century, in our country.
*https://www.el-carabobeno.com/50-anos-se-fundo-la-universidad-simon-bolivar/
The USB has forged within its graduates an identification with their alma mater to such a degree that the Association of Graduates of the USB has created economic incentive programs for the permanence of professors at the university and scholarships for students with financial difficulties; In this sense, a program called “return to Simón” has been created so that the graduates of that university can collaborate with the teaching and research of the institution in order to keep it standing, despite all the vicissitudes. For their part, the graduates, who are located inside and outside the country, have created AlumnUSB, a group made up of a network of alumni that reaches a considerable number of more than 26,000 graduates who have donated to the university: computers, materials for laboratories, student scholarships and monetary contribution to teachers. Since its creation, graduates have contributed the equivalent of the price of a cup of coffee in the city where they live, which has happened in more than 50 cities around the world and has led to donations from more than 1,200 graduates in 45 countries, to which the contributions of some companies such as Google, Apple and Amazon have been added.
[ITA] L'Università sperimentale Simón Bolívar
All'inizio del 1967 nacque l'idea di creare una nuova istituzione universitaria e, a tal fine, fu costituita una commissione, composta da 4 esperti di istruzione superiore, al fine di svolgere uno studio e presentare una proposta per la creazione di un centro di istruzione superiore soprattutto in scienza e tecnologia. Nel luglio dello stesso anno, l'allora Presidente della Repubblica, Raúl Leoni, creò l'Università di Caracas come istituto sperimentale di istruzione superiore destinato ad avviare studi e ricerche nel campo della scienza, della tecnologia e delle discipline umanistiche; Inizia l'attività accademica in Scienze di base e ingegneria. L'università ha cambiato il suo nome in Universidad Experimental Simón Bolívar (di seguito USB) su richiesta dei membri della comunità universitaria, dell'Accademia di Storia e della Società Bolivariana del Venezuela. Le prime autorità nominate dal governo nel 1969 che avrebbero avviato le attività dell'università furono: Ernesto Maíz Vallenilla, Rettore, Francisco Kerdel Vegas, Vice-Rettore Accademico e Federico Rivero Palacios, nella posizione di Vice-Rettore Amministrativo: 6 mesi dopo la nomina delle autorità ha inaugurato l'università nella vecchia fattoria di Sartenejas, situata nella valle omonima, lì è stata installata la canonica in una vecchia casa coloniale restaurata, l'unico edificio che rimane in piedi dalla vecchia fattoria e dove, in Oltre alla canonica, il paraninfo ha lavorato, fino alla costruzione dell'attuale sede.
Figura acéfala (1980), Escultura de Francisco Narváez. Al fondo la casa del rectorado (Scultura di Francisco Narváez. Sullo sfondo la casa del rettorato)
L'USB è stato creato con due scopi fondamentali, da un lato, per sostenere lo sviluppo tecnologico ed economico del paese in un momento in cui era prevista la costruzione di grandi opere di ingegneria come la centrale idroelettrica di Guri e la metropolitana di Caracas, tra gli altri. E un altro obiettivo, non tanto lodevole, era quello di creare un'istituzione universitaria lontana dai conflitti sociali che si verificavano, per l'epoca, tra le università autonome e il governo nazionale: per questo era necessario che questa nuova università fosse lontana da i conflitti che “sconvolgevano le classi”.
La Simón, come la chiamano affettuosamente i suoi studenti, ha due sedi, la principale a Sartenejas e l'altra sulla costa centrale dello Stato di Vargas. La sede di Sartenejas si estende su una superficie di 230 ettari, dispone di 78 edifici, con più di 4000 spazi interni che ospitano 190 aule, laboratori, una spaziosa Biblioteca di 4 piani con spazi interni per mostre artistiche, uffici amministrativi e di servizio, strade interne per circolazione e parcheggio per i veicoli, oltre a poco più di 20 ettari per ricreazione e sport, compresi 124.000 metri di camminamenti e percorsi progettati dal paesaggista spagnolo Eduardo Robles Piquer. Il campus dispone di 165 ettari di protezione ambientale. L'architetto venezuelano José Hoffman dell'UCV è stato incaricato di progettare gli edifici per aule, auditorium e aree sportive, inaugurati nel 1974. Sono invece presenti 5 fontane ornamentali, alcune opere d'arte all'aperto, tra cui spicca l orto cromo che consiste di 53.000 piante e che è un regalo che il grande artista venezuelano Carlos Cruz-Diez ha fatto all'università. Il nucleo della costa, creato nel 1976, purtroppo distrutto dalla tragedia di Vargas nel 1999, si trova nella fattoria coloniale Camurí Grande a Naiguatá.
La struttura organizzativa dell'università è molto diversa dal modello tradizionale del resto delle università pubbliche del Paese: denominata “matrix form”, consiste, da un lato, di unità che progettano, pianificano, coordinano e valutano l'insegnamento e programmi di ricerca e, d'altra parte, unità di esecuzione, supporto e servizi dei programmi. L'Ateneo ha un Consiglio di Amministrazione di Ateneo incaricato di dettare le regole per la sua gestione accademica e amministrativa e un Consiglio accademico che pianifica, coordina e controlla tutto ciò che riguarda la didattica, la ricerca e la sua estensione. Al posto delle facoltà tradizionali, l'USB ha reparti raggruppati per argomenti con contenuto comune.
L'università offre 20 carriere in scienze di base, ingegneria, architettura e pianificazione urbana, nonché alcuni diplomi e lauree TSU in diverse aree della conoscenza, che hanno contribuito a più di 37.000 laureati nel paese. Gli studi post-laurea sono iniziati nel 1971 con specializzazioni in filosofia, scienze della salute, economia e amministrazione, che non facevano parte del nucleo centrale dell'insegnamento e della ricerca dell'università nel suo complesso. Attualmente, l'USB offre circa 80 programmi post-laurea, 14 dei quali dottorati, che hanno assegnato circa 7000 laureati, tra specialisti, magister e medici.
A causa della situazione del Paese, tutte le università hanno subito le dimissioni di buona parte del proprio personale docente, soprattutto di quelli formati con lauree di quarto livello (magistrato e dottorato). Solo l'USB ha perso tra il 2008 e il 2018 più di 860 insegnanti altamente qualificati; un quarto dei suoi studenti non si è presentato alle aule per il primo trimestre del 2018. Questa situazione ha indotto la massima autorità dell'università a dichiarare che il governo non comprende o rispetta il ruolo delle università e la loro posizione critica: "A Questo governo è terrorizzato dal fatto che ci siano persone, intellettuali che stanno facendo analisi. Inoltre, proporre soluzioni, perché non solo critichiamo, ma quelle soluzioni non accompagnano le politiche del governo (citato da Luigi Sánchez, *USB è stata fondata 50 anni fa **, 18 luglio 2017; parole sagge che ci ricordano quello che abbiamo sentito dire dai dirigenti universitari praticamente da quando la democrazia è stata ripristinata nel gennaio 58 del secolo scorso nel nostro Paese.
**https://www.el-carabobeno.com/50-anos-se-fundo-la-universidad-simon-bolivar/
Foto de
L'USB ha forgiato all'interno dei suoi laureati un'identificazione con la propria alma mater a tal punto chel'Associazione Laureati dell'USB ha creato programmi di incentivazione economica per la permanenza dei professori all'università e borse di studio per studenti con difficoltà finanziarie; In questo senso, è stato creato un programma chiamato "ritorno a Simón" in modo che i laureati di quell'università possano collaborare con l'insegnamento e la ricerca dell'istituzione per mantenerla in piedi, nonostante tutte le vicissitudini. Da parte loro, i laureati, che si trovano dentro e fuori il Paese, hanno creato AlumnUSB, un gruppo costituito da una rete di alumni che raggiunge un numero considerevole di oltre 26.000 laureati che hanno donato all'università: computer, materiali per laboratori, borse di studio per studenti e contributo in denaro ai docenti. Dalla sua creazione, i laureati hanno contribuito con l'equivalente del prezzo di una tazza di caffè nella città in cui vivono, cosa che è accaduta in più di 50 città in tutto il mondo e ha portato a donazioni da più di 1.200 laureati in 45 paesi. a cui si sono aggiunti i contributi di alcune aziende come Google, Apple e Amazon.