Nací en Carúpano, la segunda ciudad del estado Sucre, en el oriente de Venezuela, de la que Cumaná es la capital; pero de allí nos fuimos a Caracas, mi papá, mi mamá, mi hermanita y yo. Para ese momento, estaba yo a punto de cumplir 6 años de edad, lo que quiere decir que he vivido 19 años de mi vida en Caracas, 45 en Cumaná, y seis en Carúpano.
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Mi papá, mi mamá y yo
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Yo y mis amigos: Osawaldo Acevedo, Rubi Guerra y
Me iba sin pasaporte, con la cédula vencida, con la cadera muy adolorida, y muy flaco por la falta de proteínas, y verdaderamente triste por haber dejado a Cumaná.
La idea era estar un mes en Caracas, atenderme la cadera en el consultorio de un viejo amigo que había conocido hacía mucho tiempo en Moscú, y continuar el viaje.
De Caracas pensaba ir a San Cristóbal, ciudad fronteriza con Colombia, allí tengo un amigo que estudió conmigo en la Escuela Nacional De Entrenadores Deportivos, descansaría en su casa un par de días, y por los caminos verdes pasaría hasta Cúcuta. En Colombia me esperaría el hermano de otro amigo y, de acuerdo con los planes, en ese punto estaría una semana, luego habría que atravesar Ecuador y Perú, de un solo plumazo, y allí mi hijo me esperaría en la frontera con Chile.
No sé si con 64 años que tenía en ese momento, y con la cadera maltrecha, hubiese aguantado esa "pela" del viaje, pero tenía una gran determinación.
Sin embargo, el destino me tendría una grata sorpresa: Conseguí trabajo en el mismo centro donde me estaban atendiendo la cadera, como preparador físico, ya que esa es mi profesión, la que pensé que nunca más iba a ejercer, después de tanto tiempo como jubilado.
En Cumaná escribía cuentos y poemas, y tallaba madera, estábamos en esa época muy activos en Steemit. Nos iba tan bien, que era esta plataforma nuestra fuente de ingresos más importante, y teníamos esperanzas a futuro para crecer económicamente y aumentar nuestro SP, pero se robaron el cable de internet que alimentaba toda la zona donde vivíamos, y nos quedamos sin conexión. En principio, íbamos todas las tardes a casa de a utilizar su internet para mantenernos activos. Pero, luego la conexión de ellos también se puso inestable y no había más remedio que acelerar nuestra huida.
Comencé a trabajar en Caracas y me empezó a ir bien, primero con mis amigos, y luego de forma independiente.
Trabajando en Caracas
Mi mujer
A
Y a @juancarlosmelendez
Un saludo les extiendes
Deseando se encuentren bien.
Una musa de mi sien
Se desplaza a #Lacolmena
Donde escribe gente amena
Con la frescura de un verso,
Les abrazo en mi regreso
Con mucha gloria y sin pena.
Nota: Todas las fotos son de mi propiedad.