¿Por qué nos resultará apasionante construir pesadillas? Cada vez que escribo un relato de terror y cada vez que leo un relato de terror (leer es también construir un mundo) pienso en esta circunstancia. No puedo decir que, aparte de un par de experiencias muy traumáticas en mi vida adulta, haya tenido un intercambio intenso con el terror, más allá de la ficción. Sin embargo, amo el género. Me gusta asustar y me gusta asustarme, no hay otra explicación. Y por lo visto a la gente de también les gusta, de manera que voy con gusto a atender la convocatoria (lea aquí y siga sus magníficos concursos).
@Hispapro convoca con el apoyo de ,
y
, a quienes es gusto agradecer su iniciativa y su dedicación a la literatura, y así lo hago, junto a la Comunidad Literatos, no solo por alojar mi post, sino porque se están consolidando como una comunidad puntera en el fomento literario en Hive, y eso merece mucho reconocimiento.
Va, pues, mi cuento. Espero que se asusten.
Amante
Entonces ella comenzó a visitarme. Al principio era solo bruma, un recuerdo borroso de un sueño que apenas existe. Luego fue ganando su forma. Surgió la línea interior de un muslo fuerte y lustroso, la curva invitadora de un pezón, la boca roja... y el hedor de las flores podridas, ahogándome.
Es extraño el deseo que me encadena. Cada noche invoco un sueño perpetuo a la par que agonizo. Cada noche penetro la delicia de un cuerpo de humo que adelgaza mi alma y sorbe mi aliento.
Mi amada se alimenta.
Ahora, ofrece la apetitosa carne de un vientre pálido, la opulencia de los glúteos… El hedor de las flores es perenne.
En mi lecho, que ya no abandono, me consumo. Ella se seba en mí, salvaje y eterna. Y sé que este deseo seguirá invitándola, inexorable, hasta que solo la pesadilla habite mis huesos desnudos.