Ponle un vaso con agua
y unas flores recién cortadas.
Luz redentora que llama al buen ser.
La soledad o multitud que se pierde igual a los rebaños.
Tan cerca y tan distante.
Ponle unas gotas de buen perfume.
Agua florida, ó algo más elevado.
Solo obedece a la vida que tuvo el muerto.
Después, conocerás la materia dentro del vaso
el guía protector de compañía.
Porque la vida,
no es más que un hálito de muerte,
un mediano bostezo que se le ha escapado.
Hola queridos amigos. Espero que este poema les haya gustado. Aguardaré por sus criterios.
El texto es libre de IA, traducido en Google y revisado por mí
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