Caribeña II
El calor me bate la sangre
y las chimeneas de mi cuerpo
segregan vapor de poleo y limón,
tómalo sorbo a sorbo
para que te mejore el pecho,
inhala y exhala frente a frente,
flanco a flanco…
o déjame subir como humo invisible
hasta precipitarme sobre tu cuerpo,
que en el medio del calor del Trópico
hasta el guarapo se vuelve lluvia.
Risa
Siempre se me ha hecho curioso
este síntoma de salud
que estalla en mi cuerpo después del amor.
Cuando tras mutilarle las extremidades a nuestras sombras
(y con la seriedad del caso)
nos volvemos un capullo extensible hasta la atmósfera
que en espiral va goteando mariposas
¡y me entra ese ataque de risa!
Como si todos los pájaros
de todos los tiempos
se reunieran para hacerme cosquillas en los pies,
y yo adquiriera cierta súbita levedad
y quedara sumergida en el aire.
Entonces sólo tu voz me regresa,
como un hilo halando mi corazón.
Excepción
Me he propuesto hacer el amor
en las principales avenidas de la ciudad
y ha resultado excelente…
lo único que me indispone a veces
es el recuerdo olfativo de ardorosas noches
mezclado con gasolina y tráfico
en mis tardes de fingir
que no ha pasado nada.
Gracias por tu tiempo
♥
Gracias por tu lectura
Los separadores son cortesía de Pixabay