El tiempo contigo, fue tan valioso como el oro,
tal vez valió más que mi propia vida,
y sí, a locura sonaría,
pero aquellos días en los que llovía
habían sido más alegres
que aquellos en los que el sol salía
y yo caminaba solo, bajo su luz
antes de ti, aprendí a vivir,
y cuando te conocí, aprendí a reír
sin tener que fingir.
¡Hola amigos, espero les haya gustado éste poema! La verdad, quería hacer algo corto y pequeño, no muy extenso, como suelo hacerlo, espero haya sido de su agrado.
Portada hecha en Canva.