Hace tiempo... una organización masacró a mi familia. Ellos me buscaban porque soy el híbrido entre un demonio y una humana, pero en lugar de eso, mataron a unos niños huérfanos que vivían conmigo, y eran mis mejores amigos, y al padre de la parroquia que nos mantenía con lo poco que tenía.
Ése hombre... era amable y sabio, pero como todos, tenía una ambición, él fue el primer y único hombre que conocí que no le temía a las criaturas a las cuales muchos le temían, y tenía la fiel creencia de que los demonios podían ser influenciados por nuestra bondad, fuese como fuere, eso a los altos mandos no les importaba, y aunque fui el fruto de una unión prohibida, él nunca me temió, ni demostró un ápice de lo que en verdad pasaba por su cabeza sobre mi pasado. Me trató como a un niño común, no como a un engendro.
Ése día debí morir, pero una mujer, parte de aquella organización, decidió no hacerlo, a ella igualmente le habían quitado a su familia y buscaba venganza junto a un grupo de personas, vacío y sin un lugar a dónde ir, no me quedó otra opción que ir con ella.
Aprendí a pelear, de nueva cuenta tuve que empezar a relacionarme con gente nueva, me daban la sangre que requería para sobrevivir y yo les ayudaba a pelear, al final sí, me había convertido en aquello que se temía que fuera, soy de los que creen que el fin no justifica los medios, pero aún así... acabé con toda una organización de asesinos de gente posiblemente inocente, y me gustó.
Y a partir de allí perdí mi guía, me pregunto, cada día, si aquellas personas que buscan o anhelan la venganza encuentran una razón para vivir luego de haberla consumado... porque nunca nada de lo que tuve volvió.
Ni mis amigos con los cuales pasé noches enteras jugando, sin querer dormir, ni aquél padre que nunca me tuvo miedo y me trataba como su hijo.
Y todo pasó por la maldición de mis padres, sólo por algo que no pude controlar, aunque quisiera.
Aclaraciones:
Bueno, antes de hacerla, me di a la tarea de investigar un poco y encontré un par de historias—posiblemente ficticias— donde se narra que es muy probable influir en los demonios.
Y no sólo eso, según se narra Beelzebub y Lilith—la primera mujer alguna vez creada, antes de Eva— engendraron a unos bebés y éstos se alimentaban de sangre, por ello a los vampiros se les mata con una cruz.
Si mal no recuerdo, hay una historia de una niña que rezaba por Satanás, y éste, el día de su muerte, lloró su partida, lo que quiere decir que es muy probable influir en un demonio, por eso, un híbrido que es criado en una iglesia puede que no le afecten los crucifijos ni las imágenes—según mi punto de vista, claro está.—
Sin nada más qué decir, espero que les haya gustado, ¡Nos leemos luego!